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Mujeres empresarias

Tendencias Fin de semana/ Hosteleras a todo trapo

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Muchos son  los pequeños negocios familiares de bares, restaurantes, hostales, o pensiones que tienen a  la mujer como pilar fundamental de su funcionamiento; pero en la mayoría de los casos su papel ha sido considerado como de ayuda secundaria donde el hombre ha ocupado el papel de gestor. Actualmente la distribución del empleo por sexos en este sector está muy equiparado ya que el porcentaje de hombres que trabajan en la hosteleria supera a las mujeres en un 7% aproximadamente, pero aunque la mujer siga escalando una posición determinante, también es verdad que su status laboral sigue, en su mayoría, siendo secundario en hoteles, restaurantes o cafeterías y en la mayoría de los casos tratando de conciliar su trabajo con la vida familiar, pero todavía son pocas las que se atreven a montar o dirigir un negocio de estas características. No obstante, la tendencia va cambiando y ya son bastante los ejemplos que vamos encontrando en nuestra costa. 

La Trastienda, El Curro, Bloody Mary en Almuñécar o Las Brujas de La Herradura son cuatro ejemplos de negocios de hostelería regentados por mujeres. Como detalle importante, que caracteriza a todos ellos, es que su plantilla laboral está compuesta también por mujeres y que todas ellas se iniciaron en la hostelería hasta que un día decidieron independizarse y montar negocio propio.

Los cuatro negocios se caracterizan por una imaginativa oferta tanto culinaria como en el servicio. En el caso de La Trastienda, regentado por Yolanda Jambrina, es su amplia oferta de roscas y tablas la que define su carta desde la conocida Plaza de Kelibia sexitana. También es la mas veterana al frente del negocio y, otra peculiaridad, es que lo regenta en solitario, mientras que el resto son dos socias a las que les une lazos familiares o de amistad. Para la leonesa Jambrina, afincada en Almuñécar desde hace 25 años, ser mujer y regentar un negocio de hostelería no cree que suponga ningún handicap, en su opinión muchas veces juega a su favor el factor sorpresa cuando el machismo marca una relación laboral. “Los hay todavía”, dice, “quienes piensan que por ser mujer sola al frente de un negocio este se relativiza y te pueden dar gato por liebre. Cada vez menos, es cierto, pero todavía hay quien lo piensa”. La Trastienda  lleva más de quince años funcionando y en su mayoría está atendido por mujeres, aunque ha habido periodos donde en su plantilla ha habido algún hombre.

Monse y Mari son hermanas y están al frente de El Curro desde hace 11 años. La primera en la cocina y la segunda al frente de la barra. Ellas, cuya experiencia laboral siempre ha estado vinculada a la hostelería, no piensan que exista diferencia entre que un negocio esté regentado por un hombre o una mujer, aunque si señalan que la manera de hacer es diferente tanto en el trato al cliente como en el servicio. En este sentido Monse dice irónicamente que su pastel de calabacín es difícil que un cocinero le de el mismo toque.











En La Herradura, Ana y Auxi, regentan Las Brujas desde hace tres años. Su peculiaridad es que elaboran todos los días una carta de tapas donde el cliente puede escoger. Para ellas mujer y hombre es lo mismo, aunque sí distinguirían que hay peculiaridades en el trato con el cliente o en la manera de hacer y presentar los productos. Tampoco creen que ser mujer u hombre marcan diferencias en la gestión laboral, aunque sí exista cierto machismo residual en algunos casos.

Las recién llegadas al club de mujeres empresarias son Olga y Raquel, aunque no a esto de la hostelería. Ambas han montado, hace apenas dos meses, en la Plaza del Ayuntamiento de Almuñécar el restaurante-bar Bloody Mary. Su visión es la de llenar un hueco de pinchos en la oferta gastronómica local y borrar los límites entre lo que es restaurante, tapeo o coctelería. De hecho, organizan fiestas a la hora de la tapa y mezclan la cocina tradicional con el mojito, el bloody mary o el agua de Valencia. Hoy por hoy están pletóricas y sostienen que la hostelería es de la mujer o no es. Es importante reseñar que en la cocina se encuentran Lourdes, especial croquetas, y Candida, especial manitas de cerdo.