Versión para Imprimir

Sucesos

La Guardia Civil advierte sobre los peligros de la obtención de resina de hachís utilizando gas butano

09 de noviembre del 2017 | Imprimir

Esta práctica casera y novedosa conocida como BHO (butane honey oil), y que consiste en pasar el gas butano a través de un recipiente metálico, o cualquier bote elegido con sustancia estupefaciente, en este caso marihuana, arrastrando el gas, a su paso por el recipiente, la esencia o aceite de marihuana.

Siendo este aceite o resina muy cotizado ya que el consumidor de esta sustancia experimenta, al parecer, sensaciones que superan entre 5 y 7 veces los efectos producidos por un solo cigarrillo de marihuana.
Mediante esta práctica se obtiene una resina de origen cannábico altamente concentrada, con valores de tetrahidrocannabinol (THC) cercanos al 90%, mientras que la marihuana tiene una concentración entre el 10 y el 15%.
No obstante, es una práctica muy peligrosa porque no hay que olvidar que el butano es un gas altamente inflamable y en España ya se han producido varios incendios, como el ocurrido en Sevilla el pasado mes de abril, en el que murió una persona y tres resultaron heridos graves. Y por otra parte este tipo de droga puede contener trazas de butano y su consumo es más peligroso para la salud que el hachís o la marihuana.

Al caso, la Guardia Civil ha descubierto en Gójar un laboratorio donde se obtenía resina de hachís, o aceite de cannabis, mediante esta peligrosa  práctica y ha detenido a una persona, un hombre de 49 años de edad, sin antecedentes policiales, como presunto autor de un delito de cultivo y elaboración de droga y un delito de defraudación de fluido eléctrico. 

En esta operación la Guardia Civil también ha intervenido en el domicilio del detenido 1381 plantas de cannabis sativa de diferentes tamaños, 11 gramos de resina de hachís, 40 botes de gas butano de 400 ml y una máquina de vacío.

Algunos vecinos de Gójar alertaron a la Guardia Civil de la Zubia de las molestias que les causaba el fuerte olor a marihuana que salía de un domicilio cercano al suyo. Los agentes investigaron esta circunstancia y ante la sospecha de que se pudiera estar cultivando cannabis realizaron un registro en dicha vivienda después de que el propietario accediera a ello.

Durante el registro la Guardia Civil encontró una gran plantación de cannabis: casi 1400 plantas de diferentes tamaños, y una conexión ilegal a la red eléctrica. Pero a los agentes lo que más les llamó la atención fue un pequeño laboratorio donde el propietario de la vivienda extraía resina de hachís o aceite de cannabis, utilizando gas butano sin impurezas para destilar este tipo de droga.

Copyright © 2008-2017 Javier Celorrio. Todos los derechos reservados.