Versión para Imprimir

Opinión

El Renacido”, Savoranola y el lector de Kant / Tomás Hernández

08 de febrero del 2019 | Imprimir

    Cuando Pedro Sánchez salió de la sede de Ferraz en aquella amarga noche en que hasta algunos de sus más íntimos lo acababan de traicionar, se le dio por más enterrado, políticamente, que al trampero Hugh Glass en las frías tierras de Dakota. Hugh Glass, malherido, salió de su tumba, sobrevivió  a una travesía imposible y alcanzó a quienes lo habían abandonado. Renunció a la venganza.

    Pedro Sánchez es hoy el presidente del gobierno de este reino de España. Rajoy cayó víctima de la corrupción de su partido y de su propia indolencia. Ahora casi lo añoramos. Pedro Sánchez gana la moción de censura con la promesa de cerrar la etapa Rajoy y convocar elecciones. No ha cumplido esta promesa y se lo echan en cara cada día. Incluso dicen que este incumplimiento hace ilegítimo su gobierno.

    A Rajoy le sucedió un hombre joven con pocas posibilidades de desbancar a Soraya Saénz de Santamría y a María Dolores de Cospedal, pero ahí está Pablo Casado, como Sánchez en La Moncloa. Sánchez nos deja la imagen de un gobernante precipitado, obsesionado con aprobar unos presupuestos y con una exigua minoría para poder gobernar, siempre en la cuerda floja. El joven sucesor de Rajoy, recuerda al enfurecido fraile Savonarola, que vivió en el esplendor de la Florencia de los Médicis en el el siglo XV. En sus sermones empezó atacando la legitimidad del gobierno de Piero de Médici, como Casado ha declarado hoy la ilegitimidad de Pedro Sánchez, y acabó convertido en un fanático vociferante, de lenguaje violento y profético y látigo, sobre todo, de la sodomía. Los sermones del fraile dominico aterrorizaban a sus feligreses, los de Casado empiezan a dar miedo. Los florentinos a los que atemorizaba Savonarola con sus predicciones catástróficas, son los independentistas catalanes de Casado.

    De Rivera lo mejor que recuerdo es su sentencia de que España iría mucho mejor si la gente leyera más a Kant. Sin duda, el saber no ocupa lugar, dicen. Leer a Kant y hasta a don Marcelino Menéndez y Pelayo, que era muy de derechas, pero sabía mucho de casi todas las cosas y las cuenta muy bien.

    Y esto es lo que trajeron las noticias de hoy: “El Renacido”, Savonarola y el lector de Kant. Asoma, en una esquina, el rostro de Torquemada. Todo es historia.

Tomás Hernández.

Copyright © 2008-2019 Javier Celorrio. Todos los derechos reservados.