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Costa Digital

Rodolfo Llinás da algunas claves sobre la investigación del Alzheimer

07 de mayo del 2009


El científico colombiano Rodolfo Llinás, catedrático de Neurociencia en la Universidad de Nueva York y asesor de la NASA, cree que es ahora cuando se empieza a entender cómo funciona el cerebro y cómo puede mejorar "el estado neurobiológico y psiquiátrico de la humanidad".

Llinás, que lleva cuarenta años estudiando el cerebro humano y el de otras especies, ha asistido al ciclo "Conciencia/consciencia" de la Fundación Marcelino Botín de Santander, donde explicó alguns bases neurobiológicas de la percepción de la realidad.

Para este investigador, considerado como el padre de la neurociencia y que ha sido propuesto por científicos españoles para el Premio Príncipe de Asturias 2009, ahora se vive un "momento precioso" porque se comienza a entender "cosas que antes no se entendían", basadas "en la ciencia dura, en la ciencia bien hecha y no tanto en hipótesis".

"Ha cambiado la percepción no sólo de cómo funciona, sino también de cómo se puede mejorar el estado neurológico y psiquiátrico de la humanidad", ha subrayado Llinás, quien ha destacado que se empiezan a entender los mecanismos de enfermedades como el Alzheimer y hay muchas posibilidades de que quienes lo padecen puedan mejorar. "Es el primer paso, ya sabemos dónde está el tiburón, lo tenemos arrinconado", ha añadido.

Las investigaciones de la neurociencia han aclarado que el cerebro humano y el de otros animales, desde el de los más cercanos como el resto de los mamíferos a los más alejados como los reptiles, tienen el mismo tipo de células y son "casi exactamente iguales".

"Siempre hemos pensado que somos los más bajos de los ángeles y es posible que seamos un grupo especial de animales. Como decía un amigo mío, no venimos de los monos, somos monos", ha explicado.

El cerebro ha evolucionado adaptándose a las propiedades de la tierra y por eso selecciona y percibe sólo aquello que puede ser importante desde el punto de vista de la evolución para desentenderse de lo que no necesita, como, por ejemplo, las ondas de radio o los ultrasonidos. "Si tuviéremos un cerebro que pudiera verlo todo, sería imposible vivir porque la cantidad de información es enorme", ha apuntado.

Llinás se ha preguntado en sus investigaciones cómo hacen los humanos para tener dentro de la cabeza el universo y la respuesta es que el único modo es hacerlo virtualmente.

Así, es el cerebro el que inventa la luz o los colores, que no existen fuera, como tampoco está fuera el dolor, y el que crea una realidad virtual.

El cerebro, que desde el punto de vista biológico se desarrolla hasta los 12 años aunque siga evolucionando desde el punto de vista cultural, empieza a deteriorarse a los 35, pero lo hace lentamente y se puede llegar a los 80 sin que el deterioro se manifieste, algo que no ocurre hasta que el daño llega al 20%.

Rodolfo Llinás es también el creador del magnetoencefalograma, que abre nuevas posibilidades para entender la psicopatología del cerebro, aunque, como muchos de los descubrimientos de la neurociencia, se encuentra con las reticencias de neurólogos y psiquiatras.

El investigador colombiano ha relatado como consiguió que un científico que puso en duda sus teorías cambiara de opinión, probando en él su descubrimiento, con muy buenos resultados.

Para Llinás, la investigación sobre los mecanismos del movimiento está muy madura, y se está avanzando en el estudio de las emociones, que es más complejo, pero el "problema más difícil" sigue siendo la subjetividad.

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