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A la paz de Dios, aficionados al Flamenco / Juan Bolivar

27 de noviembre del 2017

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A la paz de Dios, aficionados al Flamenco / Juan Bolivar

La joven pero dinámica Peña Cultural Flamenca El Perol ha organizado, en colaboración con el Ayuntamiento de Almuñécar, una jornada para conmemorar el séptimo aniversario de la declaración de ese flamenco tan nuestro como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad  y ¡qué mejor forma! que reconocerlo en la figura del flamencólogo Manuel Curao,  uno de los mejores mensajeros de esa universalidad  flamenca.

Para cristalizar ese reconocimiento se le ha colocado una loseta con su nombre en el Camino Flamenco que se encuentra en el parque El Majuelo como una forma de rendirle un humilde homenaje a su trayectoria profesional y, yo diría, que vocacional a la que ha dedicado gran parte de su vida y que ha servido para que la llama del flamenco siga alumbrando. Manolo Curao sevillano, y por tanto andaluz y por tanto universal nos acerca el/su mundo flamenco lleno de sensibilidad y cariño y nos muestra el lado más humano de los artistas que entrevista acercándolos a los aficionados con su estilo peculiar y cercano.

Sabemos que el flamenco no tiene fronteras pero tiene cuna, Andalucía, conocemos que desde hace años nos ha servido de pasaporte a toda España, valoramos también que desde 2010 fue un poco más universal, si cabe, por esa declaración de la UNESCO y que hoy en día sigue siendo nuestro mejor embajador,  pues bien,  Manolo, crítico de flamenco de la RTVA y director del programa Portal Flamenco de RAI,  una cita obligada para estar al tanto de la actualidad del mundo del flamenco, es merecedor de este reconocimiento.

Con este acto se ha querido valorar a un profesional en el que por sus vivencias y estudios es el espejo donde se miran muchos, una figura del flamenco, que no siendo artista sin embargo ha hecho y sigue haciendo mucho por este arte, manteniendo desde hace tanto tiempo un gran compromiso con su trabajo de conservar,  desarrollar y sobre todo difundir  este arte al mayor público posible.

 Él mismo Manolo dice que para entender de flamenco no solamente es necesario leer algún libro o escuchar esporádicamente algún cante  sino que hacen falta muchas juergas hasta las claritas del día para intentar descifrar algo de lo que encierra este  misterio insondable del flamenco. En sus programas lo mismo es capaz de sacar las jonduras y la calidad humana de los flamencos a los que entrevista, como criticar la frivolidad de gente que tratan  al flamenco como mera mercancía para el mejor postor, sin valorar la sensibilidad y  profundidad de este arte
El inolvidado Enrique Morente que nos dejó precisamente también hace 7 años, dijo, con una expresión orteguiana, que sería mejor hacer a la humanidad patrimonio del flamenco y precisamente su humanidad es lo que lo hace patrimonio de todos. Sus letras encierran los aspectos que nos afectan como seres humanos. Su música y su baile expresan la forma de sentir de un pueblo y hacen que esa alma trascienda a la humanidad entera. Alma que no es alma sino duende, como decía Camarón. Porque el flamenco como decíamos tiene cuna pero es patrimonio de todos: de los artistas que lo interpretan, de los colectivos que lo defienden, de los palos que lo conforman, de los escenarios donde se escucha, y por supuesto de los aficionados que lo viven y disfrutan.

La declaración de Patrimonio Inmaterial de la Humanidad  brindó al flamenco la posibilidad de ir ocupando el lugar que, creemos, merecía desde hace tiempo en el universo musical de la humanidad y el recuerdo de esa efeméride ha servido para que Manuel Curao, de profesión periodista, de vocación sus flamencos, uno de los pregoneros de lujo de las esencias del flamenco, esté desde ahora  ligado a Almuñécar, de la que se ha llevado un recuerdo imborrable. A la paz de dios, Manolo.