
La calle Derrumbadero de Almuñécar recuerda con una placa conmemorativa el Día Internacional del Pueblo Gitano. Este acto forma parte de la conmemoración del 𝟔𝟎𝟎 𝐚𝐧𝐢𝐯𝐞𝐫𝐬𝐚𝐫𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐥𝐚 𝐥𝐥𝐞𝐠𝐚𝐝𝐚 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐠𝐢𝐭𝐚𝐧𝐨 𝐚 𝐥𝐚 𝐩𝐞𝐧𝐢́𝐧𝐬𝐮𝐥𝐚 y que en palabras del concejal de Cultura, Alberto Manuel García Gilabert, » no es solo un gesto de recuerdo, es también un compromiso con la igualdad, el respeto y la justicia».
«Almuñécar no olvida sus raíces y mira al futuro sin dejar a nadie atrás. Sigamos caminando juntos, con orgullo, con memoria… y con la firme voluntad de construir un pueblo donde todos tengamos las mismas oportunidades», señalaba García Gilabert, quien apuntaba que la ubicación del azulejo conmemorativo se debía a que en esa zona «antaño sonaban los martillos y ardían las fraguas, hemos descubierto un azulejo que honra a las últimas fraguas gitanas de nuestro municipio. Un símbolo de esfuerzo, dignidad y tradición».







