Algunas noticias de Abd-al-Rahman I / Elena Navas

 

En el paseo marítimo de Almuñécar hay un lugar que recuerda un acontecimiento del pasado de la ciudad, a través de la escultura de un personaje histórico, aunando arte e historia en la base del Peñón del Santo, en donde se encuentra ubicada, desde 1984, una estatua de bronce de Abd al Rahman I.

Inmediatamente nos preguntamos sobre quién era Abd al-Rahman I, y qué relación tenía con Almuñécar, para que haya una estatua suya en ese sitio tan destacado de la ciudad.

Abd al-Rahman I es un personaje histórico de la época medieval musulmana. Fue el fundador de la dinastía Omeya en al-Andalus y del emirato independiente de Córdoba. Su relación con Almuñécar se debe a que muy posiblemente desembarcara aquí, en el puerto que tenía Almuñécar en aquella época*, estamos hablando del año 755. Su llegada a la península trajo consigo importantes cambios para la historia de alAndalus. Pero antes de llegar a ser un gran emir, fue un refugiado, y os aseguro que no pasará inadvertida su historia.

Nació en Damasco, la capital de Siria, y era hijo del califa y de una de sus muchas mujeres, una concubina de origen bereber; por tanto Abd al-Rahman era un príncipe descendiente de la dinastía Omeya. El califato de los Omeya, había gobernado el imperio musulmán hasta la llegada al poder de un clan rival, los Abasidas. Estos, por miedo a que los Omeya les arrebatasen el poder, les masacraron. Fue el único superviviente del asesinato de toda su familia y tuvo que huir de su tierra para salvar su vida, desplazándose por el norte del continente africano durante 5 años.

En su huida, llegó hasta la costa de Nador, junto a Melilla, dónde le acogió un clan bereber, familiares de su madre; recordemos que su madre había sido esclavizada y acabó siendo concubina del califa. Al poco tiempo de llegar, sus seguidores le ayudaron a cruzar en barco hasta la costa de Granada.

Desde su llegada a Andalucía, Abd al-Rahman fue apodado como al–Dajil, el inmigrado. Consiguió reunir a fieles seguidores de los Omeya y en poco tiempo fue nombrado emir, máximo cargo político de al-Andalus, creando el emirato independiente de Córdoba, por lo que pasó a ser conocido como Abd al -Rahman I.

El autor de la escultura es muy conocido en Almuñécar, porque podemos disfrutar de numerosas obras suyas repartidas por los principales puntos de la ciudad; como el Monumento a los Fenicios, Monumento al Agua, etc. Se trata de Miguel Moreno, y he de confesar que esta obra me llama mucho la atención, porque a mi parecer, está concebida para contemplarla desde abajo, desde el paseo, como si la estatua estuviese en un barco.

Aunque pueda parecer que la cabeza no guarda proporción con el cuerpo, esto es un efecto artístico, que utiliza la escala y la perspectiva para que aumente la altura y el tamaño de la estatua. El resultado es una escultura monumental, que engrandece al personaje histórico, que lo representa con el ropaje musulmán de la época, como si el viento moviese suavemente la tela. La postura del personaje es con el pie sobre algún objeto, y la mano apoyada en la espada, como si estuviese en la proa de un barco, mirando a tierra, a punto de desembarcar.

*Esta es una teoría sobre el desembarco de Abd al-Rahman I. Existen otras hipótesis sobre la ubicación en la que se realizó el desembarco.

Breve reseña sobre el ilustrador:
Antonio Quirós Martín, natural de Almuñécar. Graduado en Bellas Artes en la Universidad de Granada. Es un Artista multidisciplinar, que actualmente, colabora en la idealización grafica de los hitos informativos que se están colocando junto a los monumentos de Almuñécar para dar mayor información del patrimonio cultural municipal.

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