La campaña de las elecciones andaluzas del 17 de mayo alcanza este sábado 9 de mayo su ecuador con un escenario que, según prácticamente todas las encuestas publicadas hasta ahora, mantiene al PP de Juan Manuel Moreno como claro favorito para revalidar el Gobierno andaluz. Sin embargo, la gran incógnita sigue siendo la misma desde el inicio de la campaña: si los populares podrán conservar la mayoría absoluta o necesitarán el apoyo de Vox para seguir gobernando.
Los últimos sondeos sitúan al PP entre 53 y 56 escaños, muy cerca del umbral de la mayoría absoluta fijado en 55 diputados. El promedio de encuestas recopilado por RTVE apunta a unos 55 escaños para los populares, mientras que el último barómetro del Centro de Estudios Andaluces (Centra), conocido como el “CIS andaluz”, les concede entre 53 y 56 representantes.
Ese estrecho margen ha condicionado completamente la estrategia del candidato popular en esta segunda semana de campaña. Moreno ha intensificado el mensaje del “voto útil” y de la estabilidad institucional, llegando incluso a plantear públicamente la posibilidad de gobernar con Vox si no alcanza la mayoría necesaria para hacerlo en solitario. “Los ciudadanos tienen siete días para decidir si gobierno solo o acompañado”, afirmó este viernes en Cádiz.
Un PSOE que no logra remontar
La candidatura socialista encabezada por María Jesús Montero no consigue, por ahora, alterar la tendencia demoscópica. Las encuestas sitúan al PSOE entre 25 y 27 escaños, un resultado incluso inferior al obtenido en 2022 y que consolidaría el peor ciclo electoral de los socialistas en Andalucía.
La dirigente socialista ha centrado buena parte de su discurso en el deterioro de los servicios públicos, especialmente la sanidad y la educación, intentando movilizar al electorado progresista urbano y tradicionalmente abstencionista. Este viernes volvió a acusar a Moreno de priorizar “la imagen” frente a las propuestas políticas reales.
Aun así, el bloque de izquierdas aparece muy lejos de tener opciones de gobierno. Incluso sumando PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía, los sondeos sitúan a este espacio claramente por debajo de la mayoría parlamentaria.
Vox se consolida como árbitroQuien sí parece rentabilizar el desgaste parcial del PP es Vox. Las encuestas le atribuyen entre 17 y 19 escaños y porcentajes de voto cercanos al 15%, mejorando sus resultados de 2022 y consolidándose como tercera fuerza política andaluza.
Ese crecimiento convierte a Vox en actor decisivo para la gobernabilidad si el PP no logra superar los 55 diputados. La posibilidad de un pacto entre ambas formaciones, que Moreno había tratado de evitar durante buena parte de la campaña, ha terminado entrando de lleno en el debate político en los últimos días.
La batalla decisiva: la participación y los indecisos
Más allá de las estimaciones de escaños, todos los partidos miran ahora a la movilización electoral. Diversos estudios señalan que cerca del 40% de los votantes andaluces aún no tiene decidido completamente su voto, un dato especialmente relevante en una campaña marcada por el desgaste de los grandes partidos y la fragmentación política.
En ese contexto, los próximos debates televisivos y la recta final de campaña pueden resultar decisivos para determinar si Moreno conserva la mayoría absoluta por la mínima o si Andalucía entra en una nueva etapa de pactos con Vox como socio imprescindible.








