Supongo que a estas horas del día el lector ya sabrá los que es la UTE. Yo tuve noticia esta mañana, en el desayuno, cuando abría los periódicos y encendía la pantalla del ordenador para enterarme de las noticias del día. La UTE según Juanma presidente y Feijóo, candidato a la espera, es una perversa organización oportunista maquinada por el PSOE para el periodo electoral que se avecina. Unión Temporal Electoral (UTE) son las siglas de esta alianza con otros partidos que busca el PSOE para enfrentarse al PP. El partido de Feijóo no tiene ese problema, sólo puede pactar con VOX, así que no necesita diversificarse mucho. O el césar Abascal o nada. Rajoy se ganó esa soledad parlamentaria y Feijóo la ha heredado.
Las siglas de este contubernio (UTE) remiten a la supuesta coalición bolivariana-comunista- filoetarra para socavar la legítima aspiración del PP para echar del poder al gobierno ilegítimo de Pedro Sánchez. Eso sigue diciendo todavía Aznar, el líder carismático. Resulta curiosa esta última invención del PP. La UTE es una maligna y oscura confabulación contra Feijóo y su partido. Una amenaza. Por eso, me acordé de la figura del Bute, aquel monstruo con el que las madres asustaban a los niños llorones. “O te callas o llamo al Bute”.O me votas o viene la UTE, proclama al unísono el dúo Bonilla-Feijóo. Lo han dicho en la apoteosis sevillana de adhesión al líder carismático de la moderación Moreno Bonilla, que nunca invirtió un euro en la privatización de la sanidad. La finalidad de esa UTE infecta no es otra que promover y provocar la crispación. Esa arna letal y sucia de Perro Sánchez. ¿De quién si no?
Recordé también esta mañana a mi querido amigo Pepe Berzosa. Él contaba, con gracia y humor, la historia del loco Bútere. Apostó el loco, en conversación de taberna, que él era capaz de construir un carro de labranza, ruedas, caja y barandales, con sus solas manos y en menos de un mes. Y lo hizo. En menos de un mes el afanoso Bútere tenía su carro. Pero el celo de la discreción lo traicionó. Había construido su espectacular máquina en la cámara más alta y reservada de su casa. No pensó en la estrechez de las escaleras ni del ventanuco. Esta historia del carro del Bútere se parece a las negociaciones secretas de PP y VOX para el relevo de Mazón en Valencia. Igual ese carro hecho al alimón por los dos partidos de la derecha tampoco le sirve a Feijóo para llegar a la Moncloa, el sueño roto del candidato popular aquella aciaga madrugada del 23 de julio de 2023. Como quien se despierta de un sueño dichoso y a su alrededor sólo ve ceniza y lejanía.
Pactar con VOX no es cualquier cosa. Es sostener que la sequía que asedia a ciudades del mundo como Teherán, con nueve millones de habitantes, no tiene nada que ver con el cambio climático; ha ocurrido siempre, desde los lejanos tiempos de Babilonia. Es afirmar que los crímenes contra mujeres por el solo hecho de ser mujeres es una invención ideológica de la izquierda. Eso, entre otras cosas, racismo, xenofobia, aporofobia.
La Oca es un juego de mesa y también el título de una comedia bufa del prolífico dramaturgo Pedro Muñoz Seca. Es también unas siglas, Libre Asociación de Obreros Cansados y Aburridos y es un alegato contra el sindicalismo de los primeros años del pasado siglo. Astracanada llamaban a estas comedietas de Arniches. El DRAE define la astracanada como obra de teatro y también como comportamiento público disparatado y ridículo. Eso me pareció esta mañana la invención de la UTE de Feijóo-Bonilla, una astracanada disparatada y ridícula.
Lo dicho. De la UTE a La OCA y tiro porque me toca.
Tomás Hernández






