Doce meses, doce propuestas / Junio / Juan Bolívar

 

Dice el gran José Antonio Marina: “Si no hay pensamiento crítico tenemos una sociedad de manipuladores y manipulados”. Y en esa línea de crítica positiva sigo, como en anteriores meses, haciéndoles partícipes de más propuestas que espero que sean de interés animándoles a que divulguen las suyas. Considero que es una obligación de nosotros, ciudadanos libres, el participar en la toma de decisiones de la sociedad en la que convivimos y que dejemos la abulia, el desinterés y la apatía para “tiempos mejores”.

CORTIJO LA BÓVEDA.

Más que una propuesta es una llamada de auxilio para que se tomen medidas inmediatas tendentes a la conservación de este bien patrimonial. Es una reivindicación que se lleva haciendo desde hace mucho tiempo y que no encuentra eco en los responsables. Estoy seguro de que, si desapareciera, nuestros representantes se rasgarían las vestiduras. ¿Qué es La Bóveda? Para los que lo desconozcan, indicarles que no lejos del casco urbano de La Herradura, en el impresionante paisaje natural del valle del río Jate, se encuentra una singular edificación, un edificio rectangular completamente cubierto por una gran bóveda de medio cañón, de la que toma su nombre. Lo primero que llama la atención del edificio es su ubicación pues cómo es posible que se encuentre una estructura de estas características, aislada y alejada del núcleo de población, sin aparentes conexiones ni defensas materiales. También sorprende las conjeturas sobre el uso que ha tenido, pues se ha descrito como edificio religioso tardorromano como el Martyrium excavado en La Alberca (Murcia) del siglo IV, como posible edificio visigodo, como iglesia mozárabe, y funcionalmente como eremitorio, mezquita musulmana, y hasta como farmacia islámica. En la actualidad se encuentra integrado en una finca agrícola privada y, a pesar de su aparente solidez constructiva, presenta un avanzado estado de abandono. La excepcionalidad y el desconocimiento de un edificio que potencialmente apunta a ser único en nuestro patrimonio histórico nos debe impulsar a todos a solicitar que se adopten las medidas necesarias y urgentes para evitar su deterioro, especialmente a las instituciones públicas que velan por la conservación, la investigación y la difusión. No podemos ni debemos dejar pasar la oportunidad, antes de que sea demasiado tarde, de añadir a nuestra riqueza patrimonial un elemento tan singular, posiblemente único e irrepetible. Por favor, a quien corresponda, pedimos que no se ignore esta petición de socorro.

VOLUNTARIOS CULTURALES: MAYORES X EL PATRIMONIO.

En estos días se está valorando muy positivamente el programa municipal de educación patrimonial Un Mar de Historias que se ha convertido en mucho más que una actividad complementaria para escolares. Se trata de una apuesta por conectar el pasado con el futuro, transformando el patrimonio histórico en una herramienta educativa viva. Por cierto, una iniciativa brillante de nuestro paisano, el profesor Manuel Galiana García. En la línea de valorar la riqueza patrimonial de nuestro municipio aporto esta propuesta que busca crear una red de voluntarios culturales mayores, comprometidos con la promoción, difusión y conservación del patrimonio cultural local. Serían personas mayores de 55 años, jubiladas o no, dispuestas a consolidar una etapa más de su desarrollo personal y compartir su potencial humano y profesional colaborando con actividades de interpretación del patrimonio. Los voluntarios contribuirían a acercar la cultura a la ciudadanía, fortalecer la identidad local y fomentar la participación social. Los objetivos específicos serían difundir el patrimonio histórico, fomentar el intercambio intergeneracional y multicultural y desarrollar competencias sociales y culturales en los voluntarios. En espacios emblemáticos como el Museo de la Alhambra o el Parque de las Ciencias se viene ofreciendo desde hace muchos años un servicio de visitas guiadas gratuitas a cargo de este tipo de voluntariado cultural y en nuestro municipio, en épocas de gran afluencia de turistas, podían servir de guías para los visitantes de los castillos de san Miguel y de La Herradura, del Museo Arqueológico, …Por supuesto, se les ofrecería una formación acorde con la función a desarrollar. Porque la cultura crece cuando la compartimos y compartiendo cultura, construimos comunidad.

DE BUZONES.

Los detalles actúan como marcadores o indicadores sutiles que definen la naturaleza, el estilo o la calidad de algo. Ahora que nuestros munícipes están apostando, con mayor o menor fortuna, por la adecuación de las rotondas de nuestra ciudad quería poner el foco en esta primera visión que perciben los visitantes cuando llegan a Almuñécar y son, como ven en la foto, unos buzones con aspecto manifiestamente mejorable. Considero que con un mínimo de inversión y sensibilidad el aspecto sería muy diferente. Les adjunto información gráfica. sobre lo que les indico para que ustedes valoren. En fin.

 

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