
El Ayuntamiento de Almuñécar ha adjudicado la concesión administrativa para la explotación hotelera del Palacete del Corregidor, un edificio municipal situado en la calle Escamado, en pleno casco histórico de la ciudad.
El concejal de Contratación y Compras del Consistorio sexitano, Rafael Caballero, ha informado de que la Mesa de Contratación municipal ha acordado dicha adjudicación, que permitirá poner en funcionamiento este inmueble histórico como establecimiento hotelero.
Con esta decisión, el Ayuntamiento da un paso decisivo para activar el uso turístico del edificio y reforzar la oferta de alojamiento en el centro histórico, contribuyendo además a dinamizar la actividad económica de esta zona de la ciudad.
Según ha explicado Caballero, la concesión contempla la explotación del inmueble durante un periodo de quince años y establece un canon mínimo anual de 13.000 euros que la empresa adjudicataria deberá abonar al Ayuntamiento. El contrato cuenta con un valor estimado de 626.492 euros.
El edil ha destacado que “con esta adjudicación damos un paso importante para poner en valor un edificio emblemático del patrimonio municipal y convertirlo en un nuevo recurso turístico para Almuñécar”. En este sentido, ha señalado que el objetivo del Consistorio es “seguir impulsando iniciativas que contribuyan a revitalizar el casco histórico y generar nuevas oportunidades de empleo, actividad económica y dinamización turística”.
Asimismo, Caballero ha subrayado que el procedimiento se ha desarrollado conforme a la normativa vigente en materia de contratación pública y bajo los principios de transparencia y concurrencia que rigen este tipo de expedientes.
El Palacete del Corregidor es un edificio municipal de más de 1.100 metros cuadrados construidos, distribuidos en varias plantas y ubicado en uno de los enclaves con mayor valor histórico de Almuñécar.
Para finalizar, el concejal ha señalado que su puesta en funcionamiento como hotel permitirá reforzar el atractivo turístico de la ciudad y recuperar para el uso público un inmueble singular del patrimonio local, que podrá convertirse en un alojamiento con encanto en pleno casco antiguo.








