Volvemos a asomarnos a esta ventana de Costa Digital con otra invitada que, amablemente, ha accedido a nuestra entrevista. En esta ocasión y coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer – declarado por las Naciones Unidas en recuerdo de la manifestación que tuvo lugar el 8 de marzo de 1857, cuando miles de trabajadoras textiles decidieron salir a las calles de Nueva York con el lema ‘Pan y rosas’ para protestar por las míseras condiciones laborales- les acercamos el perfil de Encarni, una emprendedora herradureña, cuyo trabajo anónimo entre fogones considero que merece la pena conocer.
Nombre de pila: Encarni
Nacida en: Las Majadas, a pocos metros de Fuente Santa, junto al nacimiento del rio Jate, en las faldas de Peña Escrita.
Estado físico: Soy fuerte físicamente, aunque estoy buceando en la menopausia así que adaptándome a la nueva etapa.
Estado emocional: Siempre ando queriendo cambiar mi estilo de vida. Este verano cumplo los 50 y creo que igual necesito un cambio . Así que mi estado emocional ahora es buscando una vida más tranquila.
Estado laboral: Soy cocinera y autónoma
¿De qué te sientes más orgullosa?
No sé si orgullosa pero sí satisfecha conmigo misma.
¿Qué piensas cuándo escuchas “mujer trabajadora”?
Pues yo creo que actualmente todas somos trabajadoras, ¿no? De una manera o de otra creo que la mayoría de las mujeres estamos en el mercado de trabajo luchando por salir adelante. Este día del ocho de marzo es importante por lo que representa, el salto en una época y la lucha de las mujeres por los mismos derechos laborales. En cuanto al trabajo profesional de las mujeres un objetivo primordial es conseguir la equiparación salarial, a mismo trabajo mismo salario, con atención especial a camareras de pisos, cuidadoras, … Y ahora estamos aquí gracias a todas las mujeres que lucharon porque nosotras tengamos esa posibilidad.
¿Te sientes emprendedora o la vida te ha llevado por estos caminos?
Creo que más bien han sido las circunstancias. No soy una buena gestora ni soy ¨buena negociante¨, la verdad, pero de una manera o de otra he terminado teniendo negocios.
¿En qué sectores te has movido?
Pues empecé con 14 años, mas o menos, en un restaurante –pizzería Da Nicola en Almuñécar-. Entré a fregar platos por las noches en verano y me quedé con ellos 14 años. Iba los fines de semana, todas las vacaciones… Así hasta que terminé la universidad. Regresé al mismo restaurante pero esta vez ya me quedé y vi la posibilidad de especializarme en algo que no se me daba mal. Por aquella época probé en otros sitios, pero siempre volvía con ellos. Nunca he vuelto a ver un ambiente tan bueno en ningún otro sitio y, sinceramente, la honestidad con la que ellos trabajaban no la he vuelto a ver. Ofrecían a sus clientes lo mejor que podían darle, era su ilusión. Después necesité salir de la hostelería y tuve una librería- papelería pero regresé a la hostelería en un restaurante indie de Granada y estuve investigando cocina europea, africana… Haciendo cursos en algunos países que pude visitar y de ahí surgen mis propuestas culinarias ahora. Una amiga y yo nos quedamos con la gestión del restaurante Horno de Cándida. Fue una experiencia muy ¨chula¨ pero el local estaba bastante deteriorado para continuar con el proyecto y lo dejamos. Los chicos que gestionaban el Palacete del Corregidor me permitieron explotar el restaurante que había en la parte superior y ahí fue donde realmente surge este proyecto en el que estoy ahora. Para mi sorpresa las tres personas que empezaron conmigo en aquella época encajaron muy bien conmigo y fue una experiencia muy buena y enriquecedora para mí a todos los niveles. Los chicos del hotel me avisaron de que no iban a prorrogar su concesión y buscando locales apareció éste en alquiler. Una sorpresa para mí porque siempre me encantó ese sitio. Miguel Ángel , el propietario, me ayudó muchísimo, con muchas facilidades pero apareció el COVID en esos meses y los comienzos fueron bastante duros. No obstante, aquí llevamos cinco años ya.
¿De dónde viene el nombre de Corregidora?
Cuando comencé en el restaurante del Palacete del Corregidor poníamos en las calles colindantes nuestras pizarras con el menú del día y había que publicitar el sitio y establecer una Imagen que nos identificara. Todas éramos mujeres y el restaurante era totalmente independiente del hotel así que creí que el nombre de La Corregidora era perfecto. En México es muy famosa la Corregidora de Querétaro, una figura clave en la independencia mexicana del reino de España.
¿Nos describes tu jornada?
Tengo una vida bastante rutinaria. Me despierto muy temprano. Salgo con los perros. Organizo la gestión del restaurante y bajo al pueblo (vivo a media hora en la montaña), hago la compra y ya entro en el local. Suelo llegar a mi casa sobre la nueve o diez de la noche.
¿Te atreves a dar consejos y recomendaciones a mujeres jóvenes que deseen emprender una actividad?
Creo que buscar tiempo para programar cómo quieres que sea tu plan de negocio y de vida es muy necesario para ser emprendedora. Buscar un o una profesional que te asesore ya que te vienen impuestos y normativas por sitios que ni te esperas. Para cada sector hay guías de negocio que te sirven para que no te lleves sorpresas y para que la vida te sea más llevadera. Pero, sobre todo, hacerte de un equipo de personas con el que te entiendas y que te facilite el camino. El equipo es lo más importante si necesitas contratar personal para llevar tu proyecto a cabo. Y por último muchas ganas e ilusión porque sin esos ingredientes no te animas a Iniciar un proyecto, ¡claro!.
¿En la cocina está todo inventado? ¿La tecnología sin alma tiene cabida en los fogones?
Hoy en día hay una oferta gastronómica tan brutal en cualquier sitio que tiene cabida todo absolutamente y depende del momento todo tiene su lugar. La tecnología sin alma también tiene cabida en la comida diaria de todos pero no en los fogones. En los fogones es donde se cuece lo bueno de la vida.
Tu oferta es singular en nuestra zona. ¿Qué te hace diferente y que aportas a la oferta gastronómica existente?
Creo que cada uno queremos aportar lo mejor que sabemos hacer. Yo quise ofrecer un modelo de cocina sana con propuestas de menús del día con opciones variadas que cambio a diario y una carta de platos que a mí me gustan y creo que están bien equilibrados y definen mi estilo de cocina. Elaboro todo lo que llega a la mesa- excepto el pan que es de una panadería del barrio del Castillo- ,con la idea de que si vienes a mi casa , yo te voy a ofrecer un plato de comida con el mismo cariño que lo haría mi abuela para mí. Pensando en lo que cocino, cómo lo cocino y la finalidad es que te encante y que te siente bien. Porque los menús del día son para gente que suele comer todos los días fuera de casa y la alimentación sana y variada es mi propuesta. Por eso desterré hace mucho tiempo las patatas fritas, los productos pasados por harina y fritos… Los potenciadores artificiales y preparados… Exceptuando las croquetas el resto de platos tienen una elaboración distinta a la fritura. El AOVE, los huevos camperos… Postres hechos sin gelatinas ni colorantes artificiales y uso de hierbas y especias que favorecen la digestión, así como que cada plato tenga su alma propia. En Almuñécar hay una oferta gastronómica increíble y con unos niveles para quitarse el sombrero y cada vez más la gente se arriesga a innovar y luego están quienes tienen una apuesta a lo seguro en lo tradicional y bien hecho. Es un pueblo que tiene cabida para todos los que queremos aportar algo propio y te lo valoran. Eso es algo muy bonito también de este pueblo.
¿Sabemos comer?
Los sexitanos somos ¡disfrutones! Claro que sabemos comer .
¿Qué es lo que más te molesta observaren tu día a día?
Me molesta bastante el sonido del claxon. En Almuñécar se oyen sobre todo cuando llega el gentío de fuera. Eso me desespera un poco. Que alteren nuestra tranquilidad.
¿Y lo que más te gusta?
Los atardeceres de La Herradura , que son espectaculares. La vista de los Peñones de san Cristóbal que son nuestra seña de identidad. Los Castillejos, cerca del Rescate , que son un espectáculo natural . El viento que hace en este pueblo me encanta también. Y creo que como a casi todos los sexitanos , me encanta la playa en invierno sin gente.
¿Qué es Almuñécar para ti y háblanos de la de ahora y de la que conociste más joven?
Para mí, como para la mayoría de la gente que hemos ido fuera, es el paraíso. Supongo que a cada persona le pasará lo mismo con su pueblo. Pero es que en este pueblo la calidad de vida es insuperable. Yo me vine a vivir a Almuñécar desde las Majadas (zona de montaña próxima a Peña Escrita ) cuando tenía 10 años en quinto de EGB y la vega estaba prácticamente en todas partes y aunque el pueblo iba creciendo formaba parte de todo. Creo que queda bastante de aquel espíritu de la Almuñécar de los ochenta. Almuñécar ha crecido, pero creo que ha mantenido una imagen bonita y espacios amplios.
Descúbrenos tu rincón favorito.
Encuentro mi rincón favorito sentada en cualquier bordillo del paseo en el ocaso de la tarde pensando: qué suerte tengo de ser sexitana porque todo esto también es mío. Y algo que echo mucho de menos, supongo que como mucha gente, la estampa de los pescadores sacando las redes por la mañana temprano mientras desayunaba para ir al instituto en la casa donde trabajaba mi abuela cuidando a una señora mayor con Alzheimer en playa Puerta del mar. Eso era una maravilla: Las gaviotas y los pajarillos dándose un festín y ese olor a salitre …En fin.
¿Cómo sería tu Almuñécar ideal?
Tal cual es perfecta.
Pues dejamos a esta emprendedora por accidente preparándonos ricas viandas naturales mientras de reojo, desde la terraza de su restaurante, observa el horizonte de su idolatrado Almuñécar que tenemos la suerte de compartir. ¡Gracias salud y suerte, ¡ Corregidora!








