Con la llegada del otoño y la bajada de las temperaturas, comienza una nueva temporada de gripe. Aunque muchos la consideran una enfermedad leve, la gripe sigue siendo una de las infecciones respiratorias más extendidas y potencialmente graves, especialmente para las personas mayores, los niños pequeños y quienes padecen enfermedades crónicas. Este año, los expertos alertan de la importancia de vacunarse para evitar un repunte de casos y complicaciones graves.
El virus de la gripe cambia constantemente. Cada año, los científicos analizan las cepas que circularon en el hemisferio contrario durante la temporada anterior y ajustan la vacuna para ofrecer la mejor protección posible. Sin embargo, esas mutaciones hacen que la inmunidad natural o adquirida no sea duradera, por lo que vacunarse cada año es fundamental.
Este otoño-invierno podría presentarse una “triple epidemia” de gripe, COVID-19 y virus respiratorio sincitial (VRS). La coincidencia de estos tres virus puede ejercer una presión importante sobre los sistemas de salud, especialmente en urgencias y atención primaria. La vacunación contra la gripe ayuda a reducir la carga asistencial y proteger a los más vulnerables.
Las autoridades sanitarias recomiendan la vacuna antigripal especialmente para: personas mayores de 60 años; embarazadas, en cualquier trimestre de gestación o personal sanitario y sociosanitario. También, hay que tener en cuenta a las personas con enfermedades crónicas (cardiovasculares, respiratorias, diabetes, inmunodepresión, etc.); niños entre 6 y 59 meses (según la comunidad o país) y convivientes de personas de riesgo.
Vacunarse no solo protege a quien recibe la dosis: disminuye la transmisión del virus, evita ausencias laborales y escolares, y contribuye a mantener estable el sistema sanitario. Además, está demostrado que quienes se vacunan, si llegan a contraer la gripe, presentan síntomas más leves y menos complicaciones.
La gripe puede parecer una vieja conocida, pero cada temporada presenta nuevos retos. La vacuna antigripal es una herramienta segura, eficaz y accesible que salva miles de vidas cada año. Vacunarse es un acto de responsabilidad individual y colectiva.









