La comunidad de vecinos de El Capricho, en Almuñécar, lleva más de 15 años padeciendo problemas derivados del uso irregular que una empresa hace del solar situado al pie de la cuesta del barrio. Ruidos constantes, polvo, suciedad, derrumbes y grietas forman parte del día a día de las familias colindantes, que han visto afectada no solo su calidad de vida, sino también sus viviendas y bolsillos.
Según ha trasladado Izquierda Unida tras reunirse con residentes de la zona, la empresa utiliza el solar como si se tratara de una parcela industrial, almacenando escombros y materiales de construcción, pese a tratarse de un suelo residencial perteneciente a la mancomunidad de vecinos.

Los afectados interpusieron su primera denuncia ante el Ayuntamiento en 2010. Desde entonces, han registrado al menos siete reclamaciones más —la última en 2024— sin haber recibido respuesta institucional. Los vecinos aseguran que, tras la última queja, únicamente se acometió un “leve lavado de cara” en el solar, sin resolver ninguno de los problemas de fondo.
El deterioro también afecta a espacios públicos. Entre los daños destacan el derrumbe de un muro en una de las calles y el agrietamiento de la carretera, con riesgo de desprendimientos que ponen en peligro a peatones y vehículos.
Ante esta situación, Izquierda Unida exige al gobierno local que actúe de inmediato. “Tras ver en persona el estado de las zonas colindantes al solar y escuchar a los vecinos, es urgente que el Ayuntamiento acometa reparaciones y gestione con la empresa el uso que puede o no darle al solar”, declaró Arturo González, secretario de grupo de IU.
“Después de más de 15 años de problemas y denuncias, los vecinos de El Capricho merecen al menos una respuesta, y no el silencio administrativo y el maquillaje al que se ha recurrido hasta ahora”, concluyó.







