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El acantilado de El Fogarín, en la Punta de la Mona, ha sido hoy el escenario de un acto solemne de memoria y respeto. Frente a la calma azul de la Bahía de La Herradura, la Armada Española se ha sumado por primera vez a la conmemoración del 463 aniversario del naufragio de las 25 galeras de la Armada Española, un desastre naval que segó la vida de más de 5.000 navegantes en 1562.
La ceremonia ha sido presidida por el alcalde de Almuñécar-La Herradura, Juan José Ruiz Joya, quien ha calificado de “honor” la participación de la Armada en un homenaje que cada año convoca a vecinos, marinos y autoridades para recordar aquel episodio que forma parte del ADN histórico del municipio.

A bordo de la Patrullera de la Armada Tagomago, el comandante naval de Almería, Ángel Gamboa, encabezó junto a la Guardia Civil del Mar el tributo marítimo a los caídos. Desde la cubierta, se lanzó una corona de flores al mar, mientras decenas de embarcaciones particulares se unían al gesto con ramos de claveles rojos y blancos, que quedaron flotando sobre las aguas tranquilas de una mañana luminosa y serena, tan distinta a la del 19 de octubre de 1562.
“Es un orgullo que la Armada Española participe por primera vez en este acto de memoria colectiva”, señaló el alcalde. “Hoy, el mar que fue tumba se convierte en altar de respeto y unión.”
El 19 de octubre de 1562, una flota de 28 galeras comandadas por Juan de Mendoza y Carrillo, capitán general de las galeras de España, buscaba refugio en la bahía de La Herradura ante un feroz temporal.

Mendoza, temeroso de los embates del oleaje en Málaga, ordenó fondear en el abrigo natural de la bahía granadina. Pero el viento cambió bruscamente al suroeste, azotando con fuerza las naves que, encadenadas por sus anclas, chocaron unas contra otras y se estrellaron contra los riscos de la Punta de la Mona.
De las 28 galeras, 25 se hundieron. Entre ellas, 12 eran galeras de España, 6 del Reino de Nápoles y 10 de capitanes genoveses. Se calcula que más de 5.000 hombres murieron o desaparecieron, y solo unos 2.000 lograron sobrevivir a las olas y al caos.
Cada 19 de octubre, La Herradura detiene su ritmo cotidiano para recordar a aquellos hombres que encontraron la muerte en sus aguas. Este año, la presencia de la Armada Española ha dotado al acto de un simbolismo especial: la unión entre la memoria histórica y el compromiso presente de quienes siguen sirviendo al mar y a su país.
Bajo un cielo despejado y ante decenas de vecinos y visitantes, la bahía volvió a llenarse de flores y silencio. El eco del recuerdo sigue vivo, 463 años después, en cada ola que rompe contra la Punta de la Mona.








