Calendario / Por Semana Santa suelo releer pasajes de dos libros…

29 de marzo Texto: Javier Celorrio Por Semana Santa suelo releer pasajes de dos libros. Uno de ellos es la Historia de Cristo de agnóstico y anticlerical Giovanni Papini y otro el heterodoxo Rey Jesús de Robert Grave. Uno tiende a la reflexión y el otro, desde la extraordinaria erudición de Grave, nos muestra un Jesús lejos de la mixtificación de la Iglesia.

Del primero de los libros transcribo lo siguiente: «La suerte, no sabiendo de que otro modo hacer pagar a los grandes su grandeza, los castiga con discípulos. Todo discípulo, precisamente por serlo, no lo comprende todo, sino solamente a medias, es decir, a su manera, según la capacidad de su espíritu; por eso, aun sin querer traiciona la enseñanza del maestro; la deforma, la hace vulgar, la empequeñece, la corrompe.» Cuánto de eso habita entre nosotros no sólo en el ámbito de la religión sino que en lo ideológico es patente de corso en ese ser más papistas que el papa, más moral que la propia moral, más ético que la propia ética.

El reciente Fuego Cruzado, estudio de Fernando del Rey y Manuel Álvarez Tardío sobre los terribles meses que precedieron a la guerra civil española, periodo llamado la Primavera del 36, y que cuya ineptitud política propicio ésta, me lleva a la lectura de «Madrid de corte a checa» de Agustín de Foxá. Por ese mal llamado progresismo, y que resulta esnobismo de cierta educación sentimental errónea, ha sido un autor que no me ha merecido cualquier interés e incluso cierto rechazo al considerarlo cornucopia rancia del franquismo literario. No obstante, la obra siendo un panfleto de derechas, como la califica Francisco Umbral, ( yo lo llamaría crónica de un país destrozado) «eleva el panfleto a categoría estética» en ese su saber mirar para narrar stendhaliano. Si se quiere es un folletín de amor, pero es el narrador, el escritor el que nos interesa. (Entrada anterior)

 

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