Copo, tradición pesquera / Juan Bolívar

Este martes 15 de julio, incardinada en la fiesta marinera en honor de la Virgen del Carmen, hemos tenido la oportunidad de recuperar en nuestro municipio, en forma de recreación, la tirada del copo, una actividad enraizada en la tradición pesquera de nuestro municipio. Efectivamente la tradición es aquello que nos da raíces, que nos caracteriza y diferencia y por lo tanto nos identifica y con ese acto hemos pretendido valorar una tradición genuina de nuestra tierra que considero ha servido para reconocer la dura labor de nuestros voluntariosos pescadores del querido barrio de los Marinos, memoria viva de la historia marinera sexitana. Yo, que he sido el promotor de esta recreación en coordinación con la asociación Almuñécar Patrimonio Cultural, les he agradecido su entusiasta colaboración y les he pedido que no olvidaran que esa ¨tirada¨ que estaban protagonizando era por y para todos ellos y que se sintieran orgullosos de su pasado porque, como dice Irene Vallejo, la tradición, no es la mera repetición del pasado, sino una fuerza viva que da forma al presente y que perdura y se manifiesta de diferentes formas.

La tirada del copo es un ejemplo de esfuerzo colectivo y un símbolo de identidad y en Almuñécar ha estado ligada a su desarrollo económico y social, una faena que forma parte de su alma marinera y que fue durante tanto tiempo testigo del esfuerzo de nuestros hombres de la mar para ganar el sustento para sus familias.
La emoción estuvo presente a flor de piel y para los más jóvenes fue una experiencia inédita y en los más veteranos provocó la nostalgia de un tiempo pasado que difícilmente volverá. Ha sido la primera vez, desde hace muchos años, que se ha vuelto a realizar esta faena en la costa de Granada aunque se ha hecho de una forma simulada y las especies que se capturaron fueron devueltas de nuevo a su hábitat.

Empezamos el acto escuchando la mítica canción de Serrat, Mediterráneo, porque su letra nos liga estrechamente a esta bella lámina de agua con la que tenemos una complicidad y un vínculo tan estrecho. ¿Quién no se siente en deuda con este paraíso esculpido por tantas generaciones? De hecho, me atrevería a decir que Almuñécar existe porque existe este arcaico pero palpitante mar por el que nos han llegado tantos pueblos que nos han dejado su rico legado.

El acercamiento a este entorno y el conocimiento de su historia, costumbres y tradiciones es una forma de mantener el enorme legado que nos han dejado los hombres y mujeres de la mar a lo largo de la historia y una forma de crecer y enriquecernos personalmente. Consideramos que profundizar en este, a veces desconocido, mundo de la mar nos hará respetarlo y valorarlo más de lo que lo hacemos.

Para haber llevado a cabo esta recreación se agradeció el trabajo riguroso y comprometido de la Delegación de Agricultura y Pesca de la Junta de Andalucía en Granada, igualmente al Ayuntamiento de Almuñécar con varias concejalías aportando su colaboración. Se reconoció su colaboración también al grupo de baile de fandango cortijero, quienes reivindican el valor del folclore tradicional y la necesidad de mantener vivas las raíces culturales que definen la historia del municipio. Especialmente se agradeció a la familia de nuestro patrón, José Ortuño López, quien recibió un obsequio valorando su longevo vínculo con el mar y a José María “Roao”, que fue nuestro experto guía explicándonos los detalles de la tirada del copo así como aspectos vinculados con la actividad pesquera (redes, lances, artes,…).

En fin, una tarde cargada de historia, de emoción y de respeto por nuestras raíces. Un tiempo y un espacio donde nuestra buena gente de la mar recordó y vibró con ese arte olvidado y esperanzados en volver a recuperarlo el verano próximo. Considero que actos como este crean pueblo, crean ciudadanía más unida y más solidaria y que genera vínculos más estrechos entre los propios vecinos del municipio, así como entre los visitantes.

Los pescadores al iniciar su faena se desean BUEN VIENTO Y BUENA MAR y eso es lo que les deseo a todos nuestros hombres y mujeres de la mar y a cada uno de ustedes, estimados lectores, en este canicular pero esperanzador verano…

 

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