Continúo aportando estas modestas propuestas, centradas en el ámbito cultural y turístico, que vengo haciendo desde inicios de año, quizá, destinadas al desierto de la indiferencia. Aunque seguiré en el empeño, pues me mueve la misma idea que al filósofo Spinoza cuando señalaba que “no deseamos las cosas porque sean buenas, sino que son buenas porque las deseamos”.
Vamos adentrándonos en septiembre: “el mes de la vid jugosa y el membrillo ácido”, según nuestro admirado Tomás Hernández, y, si en julio centré el foco de las propuestas en el barrio de Los Marinos, en esta ocasión, el barrio de San Miguel (donde podemos decir que nació Almuñécar) será el centro de nuestra atención. Por cierto, felicitar a los orgullosos “castilleros”, y, especialmente, al grupo que está llevando a cabo una campaña extraordinaria de recuperación de su memoria gráfica a través de las fotos antiguas. La considero una idea excelente porque las fotografías no solo conservan imágenes del pasado, sino que permiten recuperar espacios, personas, y costumbres. Una herramienta de memoria colectiva que da valor a los recuerdos de quienes vivieron ese pasado y que pueden transmitir a las nuevas generaciones.

Propuestas barrio de San Miguel o del Castillo.-
- Nombrar un concejal de barrio, con responsabilidad específica para que actúe como enlace directo entre los vecinos y el Ayuntamiento. Sus funciones, entre otras, serían: Atención y escucha vecinal: recoger problemas, propuestas y necesidades del barrio y trasladarlos a las áreas correspondientes. Seguimiento: comprobar que las actuaciones comprometidas se ejecuten. Participación ciudadana: organizar reuniones periódicas con asociaciones y residentes. Presencia en el territorio: debería contar con una oficina en la instalación municipal ya existente con horario regulado y mantener canales de contacto accesibles. Rendición de cuentas: informar periódicamente sobre las actuaciones realizadas y pendientes.
- Plan integral de limpieza e instalación de contenedores que brillan por su ausencia y si se dan una vuelta en hora vespertina por las calles del barrio es un espectáculo degradante ver bolsas de basura colgadas de rejas de ventanas, puertas, etc. Además, adaptar la recogida de basuras al horario de descanso de los vecinos e incluso que para la recogida de enseres de los lunes, se establezca un lugar donde los vecinos lleven sus enseres y se recojan con celeridad y no se demore días y días.
- Implementar el soterramiento y canalización en fachadas para ocultar los cables aéreos que saturan las calles del barrio y que generan contaminación visual y riesgos. En la foto que adjunto observen el aspecto de una vivienda del barrio, ubicada junto al museo arqueológico. Sin comentarios.
- Fomentar la conservación del entorno del barrio, con calles empedradas en estilo tradicional, viviendas con fachadas blancas, engalanadas con macetas singulares del barrio como son las denominadas de “media luna”.
- Recuperación de los grifos tradicionales.
- Acceso restringido, ¡efectivo!, al barrio para residentes y vehículos autorizados.
- Ofertar una serie de servicios sociales necesarios para los vecinos del barrio.
- Creación de un centro con diferentes usos en el espacio municipal de la calle San Miguel, que tenga una decoración vinculada con la historia del barrio como piezas de alfarería tradicionales, que cuente con material promocional del municipio, que disponga de un coqueto museo etnográfico y de costumbres, que ofrezca aseos públicos y con un servicio de cafetería/bar que satisfaga las necesidades de los numerosos visitantes que transitan por el barrio y no encuentran un lugar de estas características.
- Apuesta decidida por la conservación y mantenimiento de los monumentos más representativos del barrio (Castillo y Museo).
- Señalética en varios idiomas en el barrio y por supuesto, que el interior del Castillo cuente con hitos en diferentes lenguas.
- Ampliar la oferta cultural en espacios singulares del barrio, como se hacía en otro tiempo con “Al fresquito de mi barrio”. Y organizar la ¨Velada de San Miguel” en la que el barrio brille a la luz de cientos de velas ubicadas en todos los rincones del barrio.
A los que nos pateamos el barrio frecuentemente nos suenan muy próximas las reflexiones del inolvidado Jesús Serrano, cuando en su imprescindible libro Paseo bajo la media luna, indicaba: “ …Y nuestro casco antiguo está degradándose: antes lo degradaba la pobreza; hoy lo está degradando la insensibilidad. Ni siquiera se valora su potencial económico: ese turista que parece indispensable en Almuñécar frecuentará nuestro pueblo si se le ofrece algo que merezca la pena”. En fin.
Propuestas vinculadas con el área turística. –
Septiembre también es el mes en que se celebra el Día Internacional del Turismo y se entregan unos reconocimientos a los profesionales vinculados con este sector. Estos premios, en mi humilde opinión, han perdido el espíritu con el que nacieron, pues se hacen con un acto dispendioso, en el que el acceso no es libre para los que lo pagan, los ciudadanos, y, además, en esta ocasión, con una elección poco afortunada de algunos de los premiados.
- Ruta Turístico-Cultural. Nuestros vecinos de Salobreña ofrecen desde hace varios veranos, y con gran éxito de convocatoria, la Hora Dorada del Castillo, y en Motril, Noches de la Fábrica en el Museo del Pilar. Son ejemplos cercanos que nos indican la apuesta por cierto turismo cultural del que aquí carecemos. Propongo, en temporadas de gran afluencia turística, un itinerario denominado Descubriendo Almuñécar, que se realizaría en horario vespertino por los espacios más emblemáticos de nuestro casco histórico y que incluiría la degustación de productos singulares sexitanos como helado de chirimoya o cazuela mohína. Finalizaría viendo la puesta de sol desde la batería defensiva del Castillo de San Miguel. Sería auspiciado por las Concejalías de Turismo y Cultura y su objetivo sería acercar nuestra riqueza patrimonial, histórica, gastronómica y natural a los turistas y visitantes.
- Ya que el Presidente de la Mancomunidad de Municipios de la Costa Tropical es sexitano le propongo la creación de un Pasaporte digital para la visita a todos los municipios de la Mancomunidad. La idea es mejorar la experiencia del viajero que nos visita, pues este pasaporte llevaría asociado una aplicación que funcionaría también como audioguía con información de toda la comarca. Una vez registrado en la aplicación, habría que seleccionar la localidad visitada y escanear el código QR. Una vez completados todos los sellos del pasaporte, que incluirían todos los municipios de la Mancomunidad, se obtendría de manera automática un diploma digital personalizado y una estancia gratuita para dos personas en algunos de los establecimientos hoteleros de la propia comarca.
- Libro de visitas en el Palacete de la Najarra, que pueda servir como herramienta directa para recopilar opiniones, emociones y comentarios espontáneos de los visitantes de ese espacio y del municipio en general.
- Además, quería hacerme eco de una noticia que nos informa de que los empresarios de los sectores de hostelería y restauración plantean la creación de un Observatorio Turístico, para analizar todo este cambio que se está produciendo y el que puede venir. Apoyo esa iniciativa pues sería muy positivo para definir, en palabras de sus representantes, “las líneas de actuación, formación y promoción que debemos afrontar”. Bienvenido todo lo que sirva para adaptarse a las nuevas tendencias y adaptar tanto la oferta como la estrategia de promoción a las necesidades de los visitantes. Considero que ya no se trata de atraer más a turistas en los meses tradicionales de afluencia turística, sino gestionar de manera más eficiente la estancia de los que nos visitan a lo largo de todo el año. El perfil del visitante está cambiando muy rápido y ya no es aquel que pasa larga temporada en el destino, sino el que secuencia su visita a lo largo del año y por tanto no se demanda un solo producto, sino muchas y variadas experiencias.
Estamos en el umbral del otoño, así lo imagina Pablo Neruda en su Oda a septiembre: “…Otros meses son largos y desnudos, otros son amarillos, otros van a caballo hacia la guerra, tú, septiembre, eres un viento, un rapto, una nave de vino”.
Finalizo animándoles encarecidamente a que se acerquen con asiduidad a los singulares y diversos espacios que conforman nuestro municipio y, en este caso, además, a que participen en las próximas fiestas de nuestro apreciado barrio de San Miguel y que sigan visitándolo a lo largo de todo el año. Doy fe de que su entorno, su historia y , sobre todo, la calidad humana de sus vecinos, gente cercana y afectuosa, merecen nuestra visita.
J.B.






