El Castillo de San Miguel recibirá 1,69 millones de euros para continuar su restauración

El proyecto de la tercera fase de conservación y puesta en valor del Castillo de San Miguel de Almuñécar ha sido incluido en la propuesta de resolución provisional de la convocatoria de 2025 del Programa 2 % Cultural del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. La actuación cuenta con una inversión prevista de 1.689.091,56 euros, de los que 1.097.909,51 euros procederían de la financiación estatal, que se encuentra en fase de propuesta de resolución provisional, por lo que la concesión definitiva de la ayuda está pendiente y los 591.182,05 euros restantes serían aportados por el Ayuntamiento.

La propuesta contempla una subvención equivalente al 65 % del presupuesto total, mientras que el Consistorio asumiría el 35 %. El proyecto ha obtenido una puntuación de 93,43 puntos y ocupa el séptimo puesto en la relación de actuaciones propuestas para recibir financiación.

La intervención permitirá recuperar distintos elementos del sistema defensivo del castillo y ampliar en 1.595 metros cuadrados la superficie incorporada al recorrido visitable. El ámbito de actuación supera los 4.000 metros cuadrados y se distribuye en dos sectores: la muralla y la coracha de Levante, en la zona oriental, y el foso y el puente-caponera, en el frente norte.

El alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz Joya, ha señalado que el Ayuntamiento destinará cerca de 600.000 euros a esta nueva fase de recuperación del monumento. Según ha indicado, la actuación permitirá avanzar en la conservación de uno de los principales elementos del patrimonio histórico local y ampliar los espacios que pueden conocer vecinos y visitantes.

Restauración de la muralla y la coracha de Levante

En el sector oriental se intervendrá sobre los lienzos de muralla y las torres mediante la reparación de las fábricas históricas de piedra y tapial, el tratamiento de grietas y la consolidación de las estructuras deterioradas.

El proyecto incluye también la retirada de revestimientos y añadidos que no corresponden a las construcciones originales, entre ellos los almenados modernos identificados en la documentación técnica.

Asimismo, se acondicionarán los caminos de la coracha, adaptándolos a la topografía del terreno y utilizando pavimentos compatibles con el entorno patrimonial. Se instalarán barandillas, iluminación y elementos de interpretación para facilitar el recorrido.

Otro de los trabajos previstos es la reexcavación y consolidación de los restos del edificio andalusí identificado como mezquita, que se incorporarán a la explicación histórica del conjunto monumental.

El concejal de Cultura y Patrimonio, Alberto Manuel García Gilabert, ha destacado que esta intervención permitirá recuperar espacios que actualmente permanecen fuera del recorrido de visitas y facilitará una mejor comprensión de la relación entre las murallas, las torres y la coracha, dentro de la organización defensiva de la fortaleza.

Recuperación del foso y el puente-caponera

En el frente norte, los trabajos se centrarán en recuperar la configuración del foso mediante la retirada controlada de rellenos, escombros y otros elementos inadecuados, una operación que contará con seguimiento arqueológico.

También se consolidarán las estructuras defensivas, se restaurarán los muros y se mejorará el sistema de drenaje.

Una de las actuaciones destacadas será la intervención en el puente-caponera. El proyecto plantea sustituir la bóveda moderna situada en el lugar del antiguo puente levadizo por un puente fijo de madera con barandillas metálicas, de acuerdo con la solución recogida en los planos de ejecución.

La actuación se completará con el acondicionamiento de la escalera y los accesos al foso, además de mejoras en accesibilidad, protección e iluminación para incorporar este espacio al recorrido visitable.

Según ha explicado García Gilabert, los trabajos se realizarán procurando respetar las estructuras originales y las diferentes etapas históricas del castillo, al tiempo que se corregirán los problemas de deterioro y las transformaciones que afectan a algunos de sus elementos.

Doce meses de ejecución y supervisión arqueológica

Las intervenciones contarán con supervisión especializada y control arqueológico. Para la restauración se emplearán materiales y técnicas compatibles con las construcciones históricas, entre ellos morteros de cal, mampostería tradicional y tratamientos específicos para la conservación del tapial.

Los proyectos de ejecución de los dos sectores establecen un plazo de doce meses para cada intervención. La contratación y el comienzo de las obras quedarán pendientes de la tramitación administrativa correspondiente.

 

 

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