El Papa Francisco, el primer latinoamericano en ocupar la silla de San Pedro, ha fallecido este lunes a las 7.35 horas en Roma a los 88 años, tras doce de pontificado. Francisco muere apenas horas después de que diera la bendición Urbi et Orbi desde el balcón este mismo Domingo de Resurrección. Desde el momento de su fallecimiento la Santa Sede queda en manos del cardenal camarlengo, el irlandés Kevin Farrell, que ejercerá sus funciones hasta que sea elegido un nuevo Pontífice. También hasta ese momento se interrumpen las conmemoraciones por el Jubileo 2025 que vienen celebrándose en Roma.
Durante sus 12 años de pontificado, Francisco promovió reformas significativas en la Iglesia Católica. Reorganizó la Curia Romana, fortaleció la protección de menores, abogó por la inclusión de mujeres y laicos en roles clave y adoptó una postura más inclusiva hacia la comunidad LGBTI. Impulsó el diálogo interreligioso, destacando encuentros con líderes musulmanes, judíos y budistas.
Conocido por su humildad y cercanía, Francisco optó por residir en la Casa Santa Marta en lugar del Palacio Apostólico y fue reconocido por gestos como lavar los pies a personas marginadas.
El papado de Francisco no estuvo exento de controversias, enfrentando críticas por su manejo de escándalos de abusos sexuales y por su enfoque en temas como el aborto y el papel de la mujer en la Iglesia. Sin embargo, su compromiso con los pobres, los migrantes y el medio ambiente dejó una huella indeleble en la Iglesia y en el mundo.
Canonizó a 892 santos y beatificó a 1.174 personas, y su encíclica «Laudato si» sobre el cuidado de la casa común fue ampliamente aclamada.







