
El PSOE de Almuñécar y La Herradura ha denunciado el deterioro que sufre el patrimonio histórico local y ha acusado al equipo de Gobierno del PP de actuar “siempre tarde y mal” en su conservación. La secretaria de Educación de la ejecutiva socialista, Estefanía Martín, ha señalado que la situación de la muralla del Castillo de San Miguel es un ejemplo de la “parálisis” del área de Cultura, que dirige Alberto Manuel García.
“Está bien que el concejal de Cultura rinda cuentas de su gestión, llevamos pidiéndoselo meses. Pero lo cierto es que han pasado casi seis meses desde el desprendimiento de la muralla y sólo vemos anuncios y deseos, pero no realidades”, declaró Martín. En este sentido, recordó que lo mismo ocurre con “otras promesas incumplidas del PP”, como la construcción del nuevo mercado municipal o el proyecto del instituto de secundaria de La Herradura.
Desde el PSOE reclaman al concejal de Cultura que “sea tan diligente en la conservación del patrimonio como en contestar a la oposición”. Martín subrayó que, aunque son conscientes de que la reparación de la muralla requiere informes técnicos y autorización de la Junta de Andalucía, lo que cuestionan es “la lentitud y el escaso rigor con que el PP afronta asuntos de esta importancia”.
La responsable socialista citó además el estado de la necrópolis fenicia de Puente de Noy, “en abandono total”, como muestra del “patrón de actuación del alcalde Juanjo Ruiz Joya y su equipo: proyectos que se eternizan o ni siquiera se inician”.
Martín expresó la esperanza de que, tal y como ha anunciado el equipo de Gobierno, las obras de reparación de la muralla comiencen en septiembre, aunque advirtió que el PSOE seguirá vigilante. “Almuñécar y La Herradura merecen un Gobierno que gestione con eficacia y no uno que se limite a justificar su parálisis. Vamos a seguir defendiendo el interés general de nuestros vecinos y vecinas”, afirmó.
Por último, la dirigente socialista recordó que el PSOE sigue esperando explicaciones sobre la contratación de la obra de teatro El Palermasso, que costó 8.000 euros y cuya recaudación de taquilla fue cedida a una cofradía con la que, denunció, “el concejal de Cultura mantiene una relación directa y estrecha”.








