El PSOE de Almuñécar ha mostrado su rechazo a la adjudicación de las obras del paseo de La Caletilla a la empresa Aquaterra por un importe de 1,8 millones de euros (IVA incluido). Según los plazos oficiales anunciados por el alcalde, el proyecto se prolongará hasta febrero de 2027, coincidiendo con la antesala de las próximas elecciones municipales.
La actuación contempla la sustitución de pavimentos, mobiliario urbano y redes de saneamiento, así como la renovación del arbolado. Sin embargo, los socialistas denuncian que “no hay rastro” del doble carril soterrado ni del bulevar peatonal en superficie anunciados en anteriores campañas electorales, por lo que califican la intervención como “meramente estética”.
El vicesecretario general del PSOE local, Josué Díaz, ha lamentado además el momento elegido para el inicio de las obras: “La Caletilla va a estar levantada en pleno verano, justo cuando más afluencia hay, lo que aumentará los perjuicios para negocios, visitantes, residentes y el tráfico”.
Desde el PSOE consideran que esta inversión contrasta con las necesidades urgentes de otros puntos del municipio que presentan importantes deficiencias y son objeto de quejas vecinales, como el estado de caminos rurales y urbanizaciones, la estación de autobuses o la necrópolis de Puente de Noy.
“Mucho nos tememos que asistiremos a la película de siempre: prisas de última hora, sobrecostes que pagaremos todos y una propaganda institucional desmedida para vender como extraordinario lo que no deja de ser un parcheo de lujo”, ha afirmado Díaz.
Asimismo, los socialistas critican la lentitud en la tramitación del proyecto, recordando que han transcurrido casi dos años desde su primer anuncio, lo que, a su juicio, evidencia improvisación e incumplimiento de plazos.
El PSOE sostiene que esta actuación responde a un modelo de “prioridades invertidas”, al destinar una inversión significativa a un espacio ya funcional mientras se relegan proyectos de mayor impacto social y territorial, como el Puente El Moruno-Río Seco, nuevas infraestructuras deportivas, un apeadero de autobuses en La Herradura o planes integrales de mejora de barrios.
Como consecuencia, advierten de la consolidación de una “ciudad a dos velocidades”. “La falta de criterios de equidad en la distribución del gasto público profundiza la brecha entre el centro y los barrios: nos estamos gastando en baldosas lo que nos falta en el cuidado de nuestros barrios y en servicios básicos de calidad”, concluye Díaz.







