La revista de Almuñécar y la Costa Tropical

Gran apertura del 35 Jazz en la Costa

 

Carpeta J. Celorrio

No pudo empezar mejor la edición 2022 de la trigésimo quinta edición del festival de Almuñécar: por el futuro. El músico franco-estadounidense Makaya McCraven y su trío reinterpretaron la tradición (la del mítico catálogo donde trabaja: ‘Blue Note’) a su manera. Una suerte de presentación de emparejamientos virtuales que permiten a unos músicos de hoy en día interactuar con leyendas que desaparecieron hace años, con las reglas y las posibilidades técnicas de la música contemporánea.
Jazz en la Costa está organizado por la Diputación Provincial de Granada y el Ayuntamiento de Almuñécar. El festival, considerado el mejor en su género de la Comunidad Andaluza, durará hasta el domingo 24 en el Parque botánico El Majuelo de la ciudad sexitana.
Si el Jazz está considerado un estilo de música ‘para mayores’, jóvenes intérpretes como Makaya McCraven confirman que no hay excepciones ni reglas. La historia de esta música (¡estas músicas!) la conoce perfectamente y la pone en práctica: sea el Bop, Free, el Funk, el Soul… Puesta en escena con artes de remezclador de laboratorio y algunos guiños más propios del House de Chicago. Planteamientos sonoros que son muy familiares a los aficionados más jóvenes, con desarrollos largos, insistentes y repetitivos sobre los que trabajan los improvisadores, en ocasiones como si en vez de una banda hubiese un DJ. Habla su leguaje, y quizás por ello algunos músicos de otros géneros y varios dejotas asistieron a esta presentación, tan visionaria y estimulante del ‘concepto’ Jazz.
La imposibilidad de conectar por vía aérea dejó en aeropuerto al trompetista Marquis Hill, reduciendo el formato del concierto a trío, recayendo entonces todo el peso solista en las manos del guitarrista Matt Gold. Se trató de ‘descifrar el mensaje’, como se llama su disco más reciente, o de codificarlo según patrones del siglo XXI, y presentarlo en un suerte de reconstruido programa, adaptado sobre la marcha por los imponderables aéreos , con zonas rocosas – con chispazos ciertamente feroces- , pero muchos más ofreciendo una exquisita sutilidad, con pasajes evanescente y delicados detalles que marcaron el tono del concierto.
El público presente en esta sesión inaugural del festival despidió a este ‘visionario’ de la música contemporánea, con una fuerte ovación, logrando arrancarle una opieza más (‘Autumn in N.York’ de Kenny Burrell, rebautizada por él como ‘Spring In Chicago’), consciente de haber vislumbrado un pedazo del porvenir antes de tiempo.

MULATU ASTATKE

Marina Playa

Actuación Miércoles, 20 de julio. Parque El Majuelo. 22h

Mulatu Astatke, vibráfono, teclados, percusión. James Arben, saxo. Byron Wallen, trompeta. Danny Keane, cello. Alexander Hawkins, teclados. Ben Brown, batería. John Edwards, contrabajo. Richard Olatunde Baker, percusión.

Nacido en la ciudad de Jimma, en el oeste de Etiopía, Mulatu se marchó a Gales para matricularse en Ingeniería Aeronáutica y pronto se dio cuenta de que aquello no era lo suyo. Se trasladó entonces al Conservatorio del Trinity College de Londres para estudiar clarinete, piano y armonía, y más tarde a Nueva York y Boston, donde se convirtió en el primer estudiante africano en inscribirse, graduarse y conseguir un doctorado en el prestigioso Berklee College of Music de Berklee. En 1969 regresó a Adís Abeba, donde con la fusión del jazz, la música latina y la música tradicional etíope creó un nuevo y deslumbrante estilo: el ethio-jazz.

Compositor, multiinstrumentista, arreglista, investigador, director y profesor, la carrera de Astatke ha sido larga, fructífera y colmada de grandes éxitos y colaboraciones con otros grandes del jazz, como Duke Ellington. Después de sus primeros y célebres discos de los años 70 y de numerosas actuaciones internacionales, a finales de los 90 volvió a relanzar su carrera con la serie de discos Ethiopiques.
Su música se fue expandiendo aún más a raíz de participar con siete temas en la banda sonora de la película Flores rotas (2005) de Jim Jarmusch y de las películas Little Heaven (2011) y Town of Runners (2012), y sobre todo, de su reconocimiento por multitud de jóvenes artistas que se han inspirado en su música y versionado sus canciones.

Durante estos últimos años, Mulatu ha seguido actuando en los grandes festivales de jazz de todo el mundo, con una poderosa banda y una espectacular puesta en escena, difundiendo su reconocible, elegante y envolvente estilo musical. Su primera actuación en el Festival Jazz en la Costa será irrepetible.

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