«He intentado que nuestro pueblo sintiera de alguna manera sus fiestas, incluso estando estas suspendidas»

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El responsable de Cultura, Educación y Fiestas del Ayuntamiento de Almuñécar, Alberto García Gilabert, ha realizado una valoración de la semana de fiestas patronales, que aunque suspendidas, sí han contado con una serie de actividades que han dotado a la singularidad del tiempo pandémico de valores simbólicos.

«Cuando allá por mayo se decidió la supresión de las fiestas patronales tuve claro que su desaparición del calendario suponía un vacío que de alguna manera había que intentar llenar con algún contenido por mínimo que fuese», señala García Gilabert.

En primer lugar, dos problemas se han presentado en la elaboración de la agenda de estas «no fiestas» relata el concejal: «Es evidente que el presupuesto del que dispongo está mermado debido a que gran parte del mismo se ha desviado a lo primordial en estos momentos que son los temas sociales y por tanto ha sido complicado el llevar a cabo algunas actividades. Y por otro teníamos el delicado tema de la prevención sanitaria en la lucha contra la propagación del virus, que ha sido el eje central de diseño de todas las actividades. No podíamos permitir que ninguna actividad de las programadas pudieran ser motivo de contagio para nadie y por tanto muchas de ellas han sido itinerantes como por ejemplo la charanga que ha recorrido durante siete días nuestras calles o las actuaciones en pequeños emplazamientos y siempre con las medidas de seguridad recomendadas por las autoridades sanitarias».

¿Que han sido singulares? Obvio que sí. «Pero he intentado que nuestro pueblo sintiera de alguna manera sus fiestas incluso estando estas suspendidas. Imagina que son los días del año en el que los almuñequeros viven de manera más intensa lo que son sus tradiciones ancestrales, como la procesión de nuestra virgen de la Antigua o incluso otras más recientes como la feria de día , pero que ya están muy asumidas, y de repente, y por las razones que todos conocemos, esto se corta en seco… Creo que el intento ha valido la pena porque la gente ha sentido sus fiestas, ha recordado otras y sabe que el año que viene volverán y todo esto será un mal recuerdo al que pusimos este año algún paliativo para que la cosa no fuera tan dura. Pero que el esfuerzo no solamente ha sido de mi concejalía, sino que todo el equipo de Gobierno, con la alcaldesa al frente, han implicando a sus áreas en el intento al igual que los artistas locales que también se han sumado a estas «Fiestas sin fiestas».

Pero las redes sociales también han tenido su protagonismo con la crítica al broche de fiestas con la sorpresa final de la marca de Almuñécar en sus fiestas patronales y que son sus fuegos artificiales: «Almuñécar no podía quedarse sin eso que usted ha llamado «marca de la casa» y que son sus fuegos artificiales en honor a nuestra Patrona. No podíamos por menos que hacer una pequeña mención a ellos y para ello elegimos el punto más visible desde cualquier lugar como es el castillo de San Miguel. Fue una iniciativa que no se podía anunciar porque habría supuesto aglomeración de gente en los paseos y las playas. Aparte las críticas en las redes, que la mayoría han sido positivas, muchísima gente lo ha agradecido y siempre en la intención estuvo un homenaje a todos los que han padecido en mayor grado esta pandemia. Han sido los nardos que este año hemos puesto a la Virgen».