La Moleskine de Cesarión/ Una foto

23 /01 / 2025 La foto tiene factura del fotógrafo José Ortiz Echagüe de la que probablemente es simple expresión problemática que no apodíctica en proposición aristotélica, aunque bien pudiera ser asertiva. A las claras: qué no tenemos certeza alguna y todo puede ser o no.

La foto me gusta, pero sabemos que quien defiende un asunto, que el espíritu de la época suprime como envejecido pasa por ser superfluo y se adentra en la más desfavorable posición. Desde la toma de la imagen ha pasado más de un siglo y por él millares de posibilidades, siendo la más certera los reconocibles perfiles orográficos, todo los demás son meras conjeturas que no llegaron a encarnar, semejantes a esa cantidad incontable de espermatozoides que no alcanzaron a penetrar en el óvulo y por tanto carecieron de futuro y para quienes si tuvimos la suerte de germinal jamás conoceremos y acaso probablemente el mundo conocido sería otro de haber nacido ellos; pues una posibilidad por nimia que sea puede cambiar el rumbo de la Historia en mayúscula o doméstica y ambas se complementan. Al hilo de esto, y con respecto a la complementariedad, cuántas grandes novelas no han surgido de pequeñas historias reales convertidas en auténticos revulsivos para la sociedad y que se han convertido en clásicas al haber transcendido a las épocas futuras en inspiración y encadenando distintos comportamientos del futuro. ¿Qué carne anónima inspiró madame Bovary? Y ya en dame Historia, ¿ qué mundo sería el de hoy si aquel mariscal Grouchy del ejercito de Napoléon hubiese desobedecido la orden equivocada del Emperador y siguiendo su propio instinto Francia habría ganado en Waterloo? Probablemente la Bovary surgió de un chisme de provincia y el mariscal no supo anteponer la correcta estrategia del momento a la orden errónea de la jerarquía: la primer no supo su influencia literaria, el otro quedó como ejemplo de la indecisión en un momento clave.

La imagen está frente a nosotros, siempre queda la duda de su autoría, es obvio por las redes extendidas observadas en la playa que la industria pesquera es importante en la economía de la zona, también puede sea el momento en que el negocio de los ingenios azucareros, tan rico hasta entonces, emprendan su decadencia, pero ya la azotea del hotel Palace nos avisa de que el turismo ofrece nuevas esperanzas a la zona. En la parte superior izquierda restos de murallas ilustra de la antigüedad de la ciudad. El cielo está anubarrado girando al tenebrismo del Greco y al singular naturalismo de Ortiz Echagüe. Ha acabado una época y la foto inicia otra. Aún queda mucho para las Fiturferias y al escenario le queda pasar por cosas, cambios de decorado y personaje para distintas operas, distintas Bovary y algún Grouchy. Las chumberas se van derramando vertiente abajo poniendo charme mediterráneo al espectáculo, son autóctona, nada plásticas: un asunto que el espíritu de nuestra época piensa envejecido, superfluo, en desfavorable posición.  (Entrada anterior)

Cesarión Stuart

 

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