
El Festival Internacional Jazz en la Costa levantó el telón de su 39.ª edición con una actuación memorable de Paquito D’Rivera, uno de los grandes nombres del jazz contemporáneo, que convirtió el escenario del parque El Majuelo en un espacio donde la música rompió cualquier frontera estilística. El saxofonista y clarinetista cubano, acompañado por un excepcional quinteto, firmó un concierto magistral que hizo disfrutar a un público entregado y que agotó las entradas días antes de la cita.
La inauguración del festival confirmó por qué D’Rivera continúa siendo una figura imprescindible del jazz internacional. Su actuación fue mucho más que una exhibición de virtuosismo: ofreció un recorrido por los distintos paisajes musicales que han marcado su brillante trayectoria, combinando jazz, música afrocubana, ritmos latinos y guiños a la tradición clásica con una naturalidad que solo está al alcance de los grandes maestros.
El repertorio arrancó con la energía de «La Fleur de Cayenne» y continuó con momentos de enorme sensibilidad, como el homenaje al pianista Bebo Valdés a través de la emotiva interpretación de «Miriam», en una velada donde cada composición fue recibida con calurosos aplausos por un auditorio completamente entregado.
A su lado brilló una formación de primer nivel. Pepe Rivero aportó elegancia y creatividad al piano, sosteniendo el discurso musical con un acompañamiento impecable. Sebastián Laverde, alternando vibráfono y marimba, enriqueció el sonido del quinteto con una sonoridad poco habitual y llena de matices. El contrabajista Reinier Elizarde «El Negrón» protagonizó uno de los momentos más celebrados de la noche con su interpretación en «El Bajonauta», mientras que Georvis Pico desplegó una percusión poderosa, precisa y llena de dinamismo.
Más que un concierto, la actuación fue una auténtica celebración de la libertad creativa. D’Rivera volvió a demostrar que el jazz puede dialogar con cualquier estilo sin perder su esencia, defendiendo una música abierta, mestiza y profundamente humana en la que la emoción prevalece sobre cualquier etiqueta.
El broche final llegó con una despedida cargada de complicidad. Antes de abandonar el escenario, el músico lanzó un mensaje que arrancó sonrisas y una larga ovación del público: «No esperéis otros 30 años para traerme». Con el auditorio puesto en pie durante varios minutos, el artista dejó la sensación de haber protagonizado uno de los grandes conciertos que se recuerdan en la historia reciente del festival sexitano.
Con este brillante arranque, el 39º Festival Internacional Jazz en la Costa inicia una nueva edición manteniendo intacto el prestigio que lo ha convertido en una de las grandes citas estivales del jazz en España.
Paquito D’Rivera, una leyenda viva del jazz
Nacido en La Habana (Cuba) en 1948, Paquito D’Rivera está considerado uno de los músicos más influyentes del jazz latino y uno de los mejores saxofonistas y clarinetistas del mundo. Niño prodigio, comenzó su carrera muy joven y fue fundador de la Orquesta Cubana de Música Moderna y del mítico grupo Irakere, junto a Chucho Valdés, formación que revolucionó la fusión entre el jazz y la música afrocubana.
Tras establecerse en Estados Unidos en la década de los ochenta, desarrolló una brillante carrera internacional colaborando con figuras como Dizzy Gillespie, Tito Puente, McCoy Tyner o Yo-Yo Ma, entre muchos otros. A lo largo de su trayectoria ha obtenido 18 premios Grammy y Latin Grammy, además de numerosos reconocimientos por su aportación al jazz y a la música clásica. Compositor, escritor y embajador universal de la música latina, D’Rivera continúa recorriendo los principales escenarios del mundo manteniendo intacto el talento, la vitalidad y la capacidad de emocionar al público.






