Según publica el diario IDEAL, el Ayuntamiento de Almuñécar deberá afrontar el pago de cerca de 20 millones de euros tras quedar firme la sentencia relacionada con un convenio urbanístico suscrito en 2005 durante el mandato del entonces alcalde Juan Carlos Benavides.
Siempre según la información publicada por IDEAL, la resolución judicial obliga al Consistorio a devolver los 9,8 millones de euros entregados por la promotora, además de los intereses legales acumulados durante casi dos décadas, una cantidad que eleva la factura final hasta una cifra cercana a los 20 millones de euros.
El caso de Torre Galera no es el único procedimiento urbanístico que ha terminado con condenas económicas para el Ayuntamiento de Almuñécar. Entre los antecedentes más relevantes figuran las resoluciones relacionadas con el convenio urbanístico de Las Tejas, en La Herradura, cuya devolución superó los dos millones de euros, así como el denominado caso Torres de Almuñécar, que concluyó con la obligación municipal de reintegrar alrededor de 2,3 millones de euros entre principal e intereses. También se encuentran las sentencias derivadas del convenio de La Sandovala y otros procedimientos relacionados con convenios urbanísticos firmados durante los años de expansión inmobiliaria, muchos de ellos vinculados a desarrollos que finalmente no llegaron a ejecutarse o quedaron condicionados por la falta de aprobación definitiva del planeamiento urbanístico.
La condena ahora conocida, según la información publicada por IDEAL, se convierte en una de las de mayor impacto económico para las arcas municipales al aproximarse a la mitad del presupuesto anual del Ayuntamiento de Almuñécar. El origen del litigio se encuentra en el denominado convenio de Torre Galera, un desarrollo urbanístico previsto en la zona de Velilla-Taramay. Según detalla IDEAL, el acuerdo contemplaba un incremento de la edificabilidad de tres parcelas urbanas que pasaban de 48.630 metros cuadrados a más de 105.000 metros cuadrados construibles. Sin embargo, dicho aumento estaba condicionado a la aprobación definitiva del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Almuñécar, instrumento de planeamiento que nunca llegó a aprobarse definitivamente.
De acuerdo con la información publicada por el periódico granadino, la empresa INONSA S.L., posteriormente absorbida por Inmobiliaria Osuna S.L., se comprometió a aportar 14 millones de euros y a ceder terrenos para equipamientos públicos, zonas verdes e infraestructuras. La mercantil llegó a realizar dos pagos por un importe total de 9,8 millones de euros, mientras que el tercero, previsto por valor de cinco millones de euros, estaba condicionado a la aprobación definitiva del PGOU y nunca llegó a efectuarse.
Según recoge IDEAL, tanto el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 5 como posteriormente el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía concluyeron que el convenio no se ajustaba a la legalidad urbanística al basarse en un planeamiento que no estaba vigente y plantear un crecimiento urbanístico incompatible con los límites establecidos por la normativa andaluza.
La información del diario señala igualmente que el Tribunal Supremo inadmitió el pasado mes de abril el recurso de casación presentado por el Ayuntamiento, convirtiendo en firme la condena.
Uno de los elementos más gravosos para las arcas municipales deriva, siempre según IDEAL, de una cláusula incluida en el propio convenio que obligaba al Ayuntamiento a devolver las cantidades percibidas junto con los intereses legales en caso de no aprobarse definitivamente el PGOU. La falta de devolución durante casi veinte años ha provocado que los intereses alcancen una cifra cercana a los diez millones de euros, incrementándose además hasta el momento en que se produzca el pago efectivo.
La sentencia vuelve a poner sobre la mesa las consecuencias económicas derivadas de diversos convenios urbanísticos firmados durante los años del denominado boom inmobiliario, una etapa que ha generado numerosos procedimientos judiciales y reclamaciones económicas contra el Ayuntamiento sexitano.







