«He llegado a la conclusión de que la política es demasiado seria para dejarla en manos de los políticos», recuerdo esta afirmación atribuida a Charles de Gaulle para animarles a ustedes, lectores de Costa Digital, a no limitarse a votar cada cuatro años sino a participar lo más activamente posible en los aspectos que atañen a nuestra vida en sociedad. Por mi parte, como valedor de la potencialidad que tiene la sociedad civil es por lo que voy a hacer llegar doce propuestas (una por cada mes) vinculadas con la realidad de nuestra vida cotidiana y, además, porque como ciudadanos no podemos ni debemos estar al margen o esperar pasivos a lo que otros decidan. Espero que sean de interés y, aunque soy pesimista, tomadas en cuenta.
ENERO: DEFENSOR/A DE LA CIUDADANÍA. En épocas pretéritas existió esta figura en nuestro municipio y que, de hecho, existe en muchos ayuntamientos de nuestro país. Su misión es servir de enlace y colaboración entre la Administración Municipal y la ciudadanía. Se trata, pues, de crear un departamento independiente y apolítico cuyas actuaciones deben estar siempre orientadas por una vocación de servicio público como atención, información, asesoramiento, mediación, orientación y ayuda a los/as ciudadanos/as en sus relaciones con la administración municipal. Crear este órgano es poner al servicio de los ciudadanos una institución con independencia y autonomía propia para controlar y velar porque en todas las actuaciones municipales esté garantizado el máximo respeto a los derechos de los ciudadanos. Como un mecanismo más de garantía de cumplimiento y respeto a los derechos de la ciudadanía.
Por supuesto, la institución debe ser el resultado de un proceso que cuente con la aprobación de un Reglamento propio y el nombramiento con la unanimidad de todos los grupos políticos con representación en el Consistorio así como representantes de diferentes asociaciones y entidades ciudadanas para que esta figura sirva de enlace entre los políticos y la sociedad civil.
La Defensoría de la Ciudadanía es un elemento de diálogo y mediación entre los distintos sujetos participantes de la Administración Municipal, como son: representantes políticos electos, personal técnico y de servicios de la administración local, las organizaciones, asociaciones y colectivos más diversos de amplia presencia y participación en la vida ciudadana y, por supuesto, la ciudadanía como verdadera protagonista de la actividad municipal.
Con la creación de este órgano se pondría al servicio de los ciudadanos una institución, con independencia y autonomía propia y que serviría para controlar y velar porque en todas las actuaciones municipales esté garantizado el máximo respeto a los derechos de los ciudadanos. Considero que esta figura sería de gran utilidad como mediador entre la administración y los administrados y el Ayuntamiento.








