La coalición de izquierdas ha registrado una moción de apoyo a los trabajadores y trabajadoras municipales tras lo que consideran son continuas acusaciones falsas y faltas de respeto que están sufriendo por parte de uno de los grupos políticos del municipio.
La última se produjo en el último Pleno, cuando el portavoz de Convergencia Andaluza injurió y voceó a la secretaria del ayuntamiento. Hace unos meses, había sido la señora interventora la que había visto cómo ese mismo portavoz descalificaba y menospreciaba su trabajo.
En la propuesta, que se debatirá en el pleno extraordinario del próximo jueves 16, afirman que desde el comienzo de esta legislatura “hemos podido presenciar numerosas faltas de respeto contra técnicos municipales por parte de algunos actores políticos de nuestro municipio”.
Faltas de respeto, aseguran desde la organización de izquierdas, que van desde las calumnias hasta el trato vejatorio, poniendo en duda su profesionalidad y su dedicación en el desempeño de su labor para hacer funcionar el ayuntamiento con la mayor eficacia posible pese a, en muchos casos, la falta de recursos humanos.
Nos llama la atención, comenta Francisco Fernández, portavoz de Izquierda Unida Podemos, ese ataque a técnicos municipales con una hoja de servicios impecable, mientras que esos mismos actores políticos que los llevan a cabo defienden a técnicos que han sido sancionados, por la justicia o sus colegios profesionales, por malas prácticas.
Por ello, la coalición de izquierdas propone al pleno que se condenen los reiterados ataques a los trabajadores y trabajadoras municipales e instar a los miembros de la corporación que han llevado a cabo dichas faltas de respeto e injurias a pedir perdón a los empleados públicos a los que han calumniado.
No se puede permitir ese ataque y señalamiento ante la opinión pública de profesionales que lo dan todo para que el ayuntamiento funcione correctamente, afirma Francisco Fernández.
Lamentablemente, esta situación se está produciendo con mucha asiduidad, pero tampoco nos sorprende. Hay muchos trabajadores municipales que, por desgracia, han sufrido las consecuencias del despotismo de quien habiendo gobernado más de veinte años se cree que el ayuntamiento y sus trabajadores le pertenecen, concluye Fernández.