
Con prácticamente todas las entradas vendidas, más de 250 abonos agotados en apenas una hora y cinco de los seis conciertos con el cartel de «entradas agotadas» varios días antes de su celebración, el Festival Internacional de Jazz en la Costa cerró una edición de extraordinario éxito. El broche de oro lo puso el músico cubano Roberto Fonseca con su espectáculo La Gran Diversión, una actuación brillante que conquistó al público del Parque El Majuelo.
A las puertas de su 40.ª edición, que promete ser especialmente significativa, el concejal de Cultura y Patrimonio del Ayuntamiento de Almuñécar, Alberto García Gilabert, destacó «la extraordinaria difusión que han tenido Jazz en la Costa y Almuñécar en medios de comunicación nacionales e internacionales, así como el importante impacto económico que supone para la ciudad». Además, subrayó que «más del 65 % de los asistentes procedían de fuera de la provincia, llegados desde lugares tan diversos como Portugal o Canadá». El edil reafirmó el compromiso del Ayuntamiento con el festival como entidad organizadora, que, junto a la Diputación de Granada, ya trabaja en una edición muy especial para celebrar los 40 años de un certamen convertido en un referente internacional.
Este año, el maestro Paquito D’Rivera recibió la Medalla de Oro del Festival de manos del alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz Joya, en un emotivo acto celebrado como prólogo del certamen. Durante el mismo acto se formalizó también la adhesión del Ayuntamiento de Almuñécar y de Jazz en la Costa a la candidatura de Granada como Capital Europea de la Cultura 2031.
Para Jesús Villalba, director del festival, «Jazz en la Costa ha mantenido en esta edición un nivel de asistencia muy alto, con una programación ecléctica, variada y profundamente jazzística que ha recorrido prácticamente todos los estilos del género. Este éxito se debe al respaldo de un público fiel, al trabajo de un equipo humano formado por más de treinta profesionales y al incomparable escenario del Parque El Majuelo, que convierte cada concierto en una experiencia única».
El Festival Internacional de Jazz en la Costa es también un claro ejemplo de cómo la cultura puede convertirse en un motor de desarrollo económico y turístico. Con la práctica totalidad de la planta hotelera de Almuñécar ocupada durante los días del certamen, el impacto económico generado se aproxima al millón de euros, consolidando al festival como un referente pionero en la unión de cultura, turismo y desarrollo local.
La cuenta atrás para la 40.ª edición ya ha comenzado. Cuatro décadas después de su nacimiento, Jazz en la Costa afronta este aniversario con la misma vocación de excelencia que lo ha convertido en uno de los festivales de jazz más prestigiosos de Europa, dispuesto a seguir haciendo de Almuñécar, cada verano, un lugar de encuentro imprescindible para los amantes de la mejor música.








