Los crímenes de la academia (2022, Scott Cooper) / Isaac Cabrera Bofill

Algún pez gordo de Netflix ha debido creer que producir un thriller de época con Edgar Allan Poe como gancho es una buena idea. Sin embargo, el resultado es un producto superficial basado en la novela homónima de Louis Bayard.

La historia comienza con un tal Augustus Landor (Christian Bale), un personaje del que no llegaremos a conocer gran cosa, que es solicitado por parte de la academia militar de West Point para resolver unos extraños asesinatos de cadetes. Hay piezas que no encajan y nuestro protagonista conocerá nada más y nada menos que a un joven llamado Edgar Allan Poe (Harry Melling). Este último le será de gran ayuda para resolver el misterio que le trae de cabeza. Poco se conoce de la vida de Poe, pero sí se sabe que sirvió durante unos meses en esta academia.

Desconozco si la novela merece ser leída y recordada, pero la película da para una tarde de domingo y olvidarla para dejar hueco a otra cosa mucho más interesante. “Los crímenes de la academia” tiene buena ambientación gótica y fotografía correcta pese a no estar pensada para las salas de cine, vestuario, peinados y una banda sonora a cargo de Howard Shore. Por no hablar de que Scott Cooper cuenta en su reparto con Christian Bale. Sin embargo, todo en ella es una decepción creciente que convierten esta cinta de dos horas y diez minutos en un ejercicio insufrible que no termina de convencer. Esta inusual pareja de investigadores a lo Sherlock Holmes y John Watson en versión Aliexpress van resolviendo el caso sin mayor esfuerzo, incluso diría que una mano invisible les da todas las pistas necesarias para ello. ¿Pistas? Tampoco es que necesiten mucha. Si ambos personajes se hubieran quedado sentados junto al fuego de una chimenea y una buena copa de brandy, la historia se acabaría resolviendo sola. No hay suspense, ritmo ni nada que se le parezca. Como mucho algún que otro diálogo que deja ver la brillantez del poeta y la buena interpretación por parte de Harry Melling.

¿Cómo se puede hacer algo tan previsible y extremadamente aburrido con un material que da para mucho? “Los crímenes de la academia” desperdicia todos los elementos básicos de un thriller con toque esotérico y lo cierto es que desconozco los motivos. ¿Y ese final tramposo sacando conejos de la chistera? En definitiva, estamos ante otro intento por parte de Netflix para idiotizar al espectador.

Isaac Cabrera Bofill

Lcdo. Ciencias Políticas y de la Administración.

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