Narradores de Fotografía / La playa de Puerta del Mar, Almuñécar, hacia los años cincuenta

 

La imagen nos transporta a una Almuñécar que todavía vivía de cara al mar y al ritmo pausado de la pesca artesanal. En primer plano descansan varias barcas varadas sobre la arena de la playa de Puerta del Mar, embarcaciones robustas de madera que durante generaciones fueron la herramienta de trabajo de los pescadores sexitanos. Sus cascos, curtidos por la sal y el sol, muestran la sencillez de una época en la que el mar era sustento y horizonte.

Junto a las embarcaciones se adivinan las redes extendidas sobre la playa. Eran escenas habituales en aquellos años: los pescadores remendaban pacientemente los aparejos, secaban las redes al sol y preparaban las faenas del día siguiente mientras las conversaciones se mezclaban con el rumor de las olas. La playa era entonces un espacio de trabajo colectivo, un auténtico taller al aire libre donde cada rincón tenía una función ligada a la actividad marinera.

Al fondo emerge la silueta inconfundible del Castillo de San Miguel, dominando la bahía desde lo alto del cerro. La fortaleza, centinela de la ciudad desde siglos atrás, observa una Almuñécar mucho más pequeña que la actual, con casas blancas escalando la ladera y un frente litoral aún libre de la intensa urbanización que transformaría el paisaje décadas después.

La fotografía conserva la esencia de una localidad que mantenía una estrecha relación con el Mediterráneo. Es el retrato de una Puerta del Mar donde convivían la tradición pesquera, la vida cotidiana y un paisaje casi intacto. Una estampa que hoy despierta nostalgia y que permite recordar la Almuñécar de los años cincuenta, cuando las barcas sobre la arena y las redes tendidas al sol formaban parte inseparable de la identidad del pueblo.

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