¿Quiere una auténtica fabada asturiana? Encuéntrala en Brooklyn Deli&Market

 

Brooklyn Deli&Market, el primer delicatessen de Almuñécar, no deja de sorprendernos por la calidad y variedad de sus productos. Así, entre sus novedades, encontramos la fabada asturiana “Camín Astur”, un formato práctico que reúne en un solo envase los ingredientes esenciales de este emblemático plato del norte de España. En la parte inferior, las fabes blancas, grandes y brillantes; en la superior, el compango perfectamente envasado: chorizo, morcilla y panceta, la tríada imprescindible que da carácter al guiso, otro de sus artículos delicatessen que puedes descubrir en este establecimiento, siempre atento a ofrecer productos seleccionados que conectan tradición y calidad.

Hablar de fabada es hablar de Asturias, de sus cocinas de leña, de inviernos húmedos y mesas compartidas. Este plato icónico se ha convertido en uno de los grandes estandartes de la gastronomía española, un guiso de cuchara que combina sencillez y profundidad de sabor.

Las fabes: el corazón del plato

La clave de una buena fabada reside en la calidad de la legumbre. Las fabes asturianas se distinguen por su tamaño generoso, su piel fina y su textura mantecosa tras la cocción. Deben cocinarse lentamente, sin sobresaltos, permitiendo que el almidón espese el caldo de manera natural hasta lograr esa untuosidad característica.

En este tipo de packs, la selección de la alubia es fundamental: uniforme, limpia y lista para su remojo previo, paso indispensable antes de iniciar la cocción tradicional.

El compango: alma y carácter

El compango es mucho más que un acompañamiento; es el alma de la fabada. El chorizo aporta el toque ahumado y ligeramente picante; la morcilla suma profundidad y matices especiados; la panceta ofrece grasa y melosidad, integrándose en el caldo y enriqueciendo cada cucharada.

Durante la cocción lenta, estos ingredientes liberan sus aromas y tiñen el guiso de un tono rojizo apetecible, generando una sinfonía de sabores robustos y equilibrados.

Un ritual de cocina pausada

Preparar fabada no es simplemente cocinar: es respetar tiempos y tradición. Tras el remojo de las fabes, se cubren con agua fría junto al compango y se dejan cocer a fuego muy suave. “Asustar” la cocción añadiendo un poco de agua fría cuando rompe el hervor ayuda a que las alubias mantengan su forma y queden tiernas.

El resultado es un plato contundente, ideal para compartir, que invita a servirse despacio y disfrutar sin prisas.

Que este preparado se encuentre en un establecimiento especializado como Brooklyn Deli&Market habla de la creciente valoración de los productos regionales auténticos. No es solo un pack práctico: es una puerta directa a la tradición asturiana, lista para llevar a casa y convertir cualquier comida en una experiencia gastronómica con raíces.

Porque la fabada no es solo un guiso de alubias con embutido; es memoria, identidad y hospitalidad servidas en cada plato.

 

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